No sé de dónde habrá salido la idea de que “hacerse el sueco” equivale a olvidarse de promesas, deudas y compromisos, asunto en que los políticos son muy expertos.
Cuando oigo hablar sobre los muertos por la lucha contra el narcotráfico en México es como un déjà vu. Me recuerda lo mismo que decían en Colombia durante los años 90; que Colombia ponía los muertos y Estados Unidos los consumidores de drogas.