El cambio climático incidirá en el deterioro prematuro de la salud humana y el aumento de los niveles de pobreza en Honduras, señaló hoy un experto de la Organización de Naciones Unidas.
Según el oficial de la Unidad de Ambiente y Riesgo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Pnud, Juan Ferrando, el calentamiento global afectará al sistema de salud hondureño, que actualmente presenta dificultades para responder a las necesidades cotidianas de la población.
La frecuente exposición a eventos climáticos extremos, el bajo acceso a la nutrición, la contaminación ambiental y la propagación de enfermedades vectoriales, gastrointestinales y bronco-respiratorias en este país son consecuencias del fenómeno, reveló.
El cambio climático puede generar también la multiplicación de desastres naturales e impactar en la seguridad nutricional del país al reducir la extensión de tierras disponibles para la siembra y la producción agrícolas, advirtió Ferrando.
De acuerdo con el funcionario, el calentamiento global repercute en el desempleo, las condiciones laborales de los trabajadores y el aumento de la pobreza, que ya se hace evidente con la tendencia alcista de la canasta básica y otros bienes de consumo.
Los habitantes de zonas rurales, que dependen de la agricultura para su supervivencia, enfrentan en la actualidad problemas de degradación de los suelos y desertificación.
El riesgo mayor es para los campesinos que dependen del cultivo de granos básicos, pues el año pasado perdieron parte de su producción debido a la sequía.
La preocupación por el encarecimiento de la canasta básica ocupa hoy los primeros lugares de las encuestas de opinión pública en esta nación centroamericana, por encima del tema de la inseguridad ciudadana.
El mayor impacto de ese aumento de precios por el alza de los combustibles a escala global y a los efectos del cambio climático recae en el 44 por ciento de la población hondureña, que vive con menos de dos dólares al día -unas 38 lempiras-, según un informe mundial de 2007.