A las 6.00 de la mañana se asomó "El Cabezón". Ayer llegó con su gorra preferida al aeropuerto, una playera blanca, pantalón de mezclilla y una sonrisa de satisfacción. Le costó tomar la decisión, pero al final se fue al fútbol chino por una tentadora oferta del Shanghái Shenhua, pura ilusión.