Estados Unidos
Tom Hanks, uno de los actores más queridos, respetados y admirados de EUA, estrenó “Larry Crowne”, un drama con tintes de comedia que protagoniza con Julia Roberts y en el que vuelve a dar una clase maestra de “autenticidad”, su mejor cualidad como actor, según dijo a Efe.
“Creo que mi mejor cualidad como actor es la autenticidad; ése es siempre mi objetivo”, reconoció el mítico intérprete, ganador de dos Óscar, por “Philadelphia” (1993) y “Forrest Gump” (1994), durante una entrevista telefónica desde Miami, mientras disfrutaba de las vistas al océano Atlántico sentado en la terraza de su hotel.
Sobre el drama
El actor dirige, coescribe y protagoniza “Larry Crowne”, un filme que posee esos ingredientes y que desde el fin de semana se estrenó en Estados Unidos.
Crowne es un estadounidense más que sufre la recesión. Tras ser despedido de su trabajo y verse obligado a deshacerse de casi todas sus posesiones, decide reformar su vida y acudir a la universidad para completar su formación académica.
Allí conocerá a la profesora Mercedes Tainot (Roberts), alguien que ha perdido la pasión por su trabajo y por su matrimonio, pero que ve en Crowne un rayo de esperanza. De esa forma, ambos descubren una razón para seguir adelante.
“Siempre pensé en Julia para este papel”, admitió Hanks. “Debía dar con un ícono, alguien igual de popular que yo para conseguir ese equilibrio. Cualquier hombre que va a la universidad y se encuentra a alguien como Julia como profesora sabrá a lo que se enfrenta mi personaje”.
La película llega en pleno verano, una época en la que los cines están llenos de superhéroes, secuelas y grandes producciones en 3D, como “Transformers: dark of the moon”, la principal rival de “Larry Crowne” en la taquilla. “Sabemos que no vamos a ser número uno, pero también sabemos que no nos importa”, declaró el actor, confiado en su apuesta porque considera que “Larry Crowne” es una oferta “única” en el mercado habitual, un título “simple, elegante, bien actuado y emocionante”.
Esperan su éxito
“Si funciona, la gente irá a verla, y si no, pasará de ella. Estamos cómodos porque hemos hecho la película que queríamos y ésa es nuestra gran ventaja”, comentó Hanks, que espera que la cinta, cimentada en el talento y la atracción de su pareja protagonista, cautive a los espectadores.
Es la segunda vez que Hanks, de 54 años, se pone tras las cámaras. La primera fue hace 15 años con “That thing you do!” (1996) y espera que no pase tanto tiempo la próxima vez para repetir, aunque asegura que no será en un futuro próximo.
“Me decanto por historias muy personales que tardan mucho en gestarse, pero es algo que me encanta hacer y estoy seguro de que repetiré, aunque no será pronto”, apuntó el protagonista de obras como “Sleepless in Seattle” (1993), “Road to perdition” (2002) o “El código Da Vinci” (2006).
“Hay mucha labor previa y resulta muy dura, pero cuando llegué al plató sentí que estaba preparado para dar vida al personaje y dirigir a los demás. Aprendí a qué cosas debía prestar más atención y qué otras no debían preocuparme. Y lo demás, confiar en mis compañeros.
Todos te exigen muchísimo; a veces tienen éxito y en ocasiones no, pero cada papel siempre supone un reto nuevo para mí”, concluyó el actor.
