Honduras
Comerciantes y colonos están siendo víctimas de extorsión de parte de delincuentes en Chamelecón y la Rivera Hernández a cambio de “brindar seguridad”.
Según las investigaciones de la Policía, esa es la nueva estrategia delictiva que están implementando los miembros de pandillas a fin de obtener dinero y vigilar las zonas para que no lleguen sujetos de otros sectores a cometer sus fechorías.
Combatir este delito es el objetivo de los intensos patrullajes que realizan desde el miércoles la Policía Preventiva acompañada de militares en ambos sectores.
La extorsión es una de las mayores amenazas en las que invierten considerables cantidades de dinero semanalmente los dueños de negocios, transportistas y residentes de varias colonias en general.
Se ven obligados a guardar silencio para no perder sus vidas o la de algún familiar.
Barrios asediados
El subcomisionado Héctor Iván Mejía, jefe de la Policía sampedrana, informó que el objetivo de los operativos antiextorsión es combatir este tipo de amenazas que mantienen atemorizados a los pobladores de esas zonas populosas.
“Los delincuentes están condicionando a la gente a que pague determinada cantidad de dinero a cambio de protección. Con la presencia de la Policía pretendemos combatir esta situación”.
El jefe policial señaló que las zonas más asediadas actualmente son los barrios Suyapa y Sabillón Cruz en el sector Chamelecón, y en la Rivera Hernández, además de la periferia de la colonia Céleo Gonzales.
Señaló que de las amenazas no se escapan los ciudadanos comunes y corrientes, pero afectan más al sector comercial.
“Este tipo de extorsión afecta en un 60% a los propietarios de negocios, y en un 40% a los colonos”, indicó.
La Policía no descarta que este mismo modo de operar lo estén implementando los delincuentes en otras zonas de la ciudad.
Los patrullajes combinados de la Policía con militares se ejecutan también en zonas conflictivas de La Ceiba y de Tegucigalpa.
Temor a la denuncia
Aunque a diario son decenas de personas las que son víctimas del chantaje, ya sea desde la puerta de su casa o por teléfono, la población sigue teniendo temor de presentar sus denuncias formales y apenas mensualmente se registran entre 10 y 15.
Los policías asignados a la posta en Chamelecón expresaron que la gente tiene miedo y no facilita información, por lo que ellos tienen que investigar quiénes son las personas que se dedican a cometer este delito.
“El problema acá es grave porque están las dos pandillas, la MS y la 18. El cobro del impuesto de guerra ha aumentado, pero son muy pocas las personas que lo hacen saber”, señaló un policía.
Los malechores llegan como cualquier persona o clientes a los negocios para solicitarle el “pago” al comerciante, por lo que los elementos de la Policía están manteniendo vigilancia en las afueras de pulperías y tiendas, para detectarlos.
Además están haciendo registros a peatones, conductores de motos y vehículos en general.
Por teléfono
El vocero de la Policía en esta ciudad, el comisario Julián Hernández, recordó a la población tomar las medidas preventivas de seguridad personal, debido a que las estafas por teléfono están a la orden del día.
“Hay otro tipo de extorsión que es por teléfono celular. Los ciudadanos deben tener cuidado y abstenerse de responder mensajes o llamadas donde lo único que buscan es obtener información personal para luego estafar”, indicó.
El miércoles circuló un mensaje de advertencia entre los usuarios de una compañía de telefonía móvil en la que se indicaba no responder un mensaje donde supuestamente esa empresa quería saber los datos personales como el número y la dirección.
Los extorsionadores también realizan llamadas al azar, a cualquier hora, haciéndole creer al receptor que están cerca de su casa y que si no les entrega o les deja cierta cantidad de dinero donde ellos indiquen, pueden proceder a hacerle daño.
