Honduras
El cadáver de una empleada de una agencia aduanera fue encontrado ayer en la mañana en las cañeras cercanas a la aldea La Sabana, lugar que se ha convertido en un botadero de restos humanos y en escenario de crímenes en los últimos meses.
Esta vez la historia es similar a otras, el cadáver de la dama fue hallado tirado en las plantaciones de caña cerca de la orilla de la carretera que conduce a Dos Caminos con varias heridas de bala en su cabeza y boca abajo.
El hallazgo fue en horas de la mañana. A las siete, los trabajadores de las cañeras encontraron a la dama ultimada.
Las autoridades forenses y de investigación acudieron al llamado que la Policía Nacional Preventiva de La Lima realizó tras confirmar lo denunciado por los vecinos y trabajadores de la zona.
Al momento de efectuar el levantamiento del cuerpo a un metro de distancia del cadáver, los agentes de la unidad de Femicidios de la DNIC encontraron una billetera con documentos personales y un manojo de llaves, aparentemente de la víctima, quien respondía al nombre Jessie Elizabeth Orellana Rodríguez, de 26 años de edad, la que habría sido llevada desde la colonia 10 de Septiembre del sector Chamelecón de San Pedro Sula en horas de la madrugada de ayer al lugar adonde la mataron.
Las autoridades de la DNIC indicaron que la autopsia determinará cuántas horas de muerta tenía la víctima a la hora que hicieron el reconocimiento del cadáver.
Tramitadora
La familia doliente acudió a las instalaciones de la morgue judicial ayer al mediodía para reconocer el cuerpo de la joven.
Óscar, uno de los hermanos de la ahora occisa, dijo que su pariente laboraba en una agencia aduanera en Puerto Cortés, adonde viajaba a diario para cumplir con sus labores.
“Ella trabajaba como tramitadora aduanera en Puerto Cortés y era originaria de Chamelecón y desapareció como a la 1.10 de la mañana de ayer”, explicó Óscar.
Agregó que su hermana vivía con una amiga en un apartamento cerca de su familia en el sector y que a la una de la mañana de ayer se produjo una balacera y salió a buscar a su hermano menor.
Su madre le dijo que no saliera por el peligro que correría en la calle; no obstante, hizo caso omiso a la sugerencia de su progenitora.
El pariente de la infortunada joven dijo cuando salió y llegó a la esquina ya no supieron de ella; pero varios vecinos aseguraron que unos individuos vestidos de policías se la llevaron en un vehículo.
Pertenencias
Entre los documentos que se encontraron estaba la tarjeta de identidad de Yenny Rodríguez, pero los familiares afirmaron que se trataba del documento de la compañera de apartamento de Orellana.
La fallecida era la madre de un niño de ocho año de edad, quien vive con la familia del papá.
La oficina de Femicidios de la DNIC informó que con el caso de Orellana Rodríguez, el número de muertes de mujeres llegó a los 57.
Pero de esa cantidad, las mujeres que han fallecido de forma violenta llegan a las 30 y las restantes por otras causas: suicidios, enfermedades y accidentes de tránsito.
La estadística corresponde a la zona noroccidental del país.
