Honduras
Como resultado de una supuesta guerra declarada entre carteles del narcotráfico, la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC, oficializó ayer la muerte violenta de ocho personas en la zona de Cuyamel, Catacamas, Olancho.
En la lista de víctimas que maneja la DNIC aparecen María Angélica García García, de 50 años, su hijo José Efraín García García, Ledi Alexis Figueroa Medina, Henry Marvin Baquedano Baquedano, Yenis Armando Sánchez Martínez, René Armando Sánchez Martínez, Alejandro García y otro hombre que no fue identificado.
Las ocho personas fallecieron de múltiples heridas de bala de diferentes calibres, según informó en la Policía el auxiliar de Las Flores de Capapán, Cuyamel, Mario Pineda, quien llegó a la jefatura municipal de Catacamas el martes a las 5:40 de la mañana a reportar la matanza.
A estos ocho fallecidos se suman tres que se registraron la tarde del martes en el bulevar Las Acacias, municipio de Catacamas.
En relación a los primeros ocho fallecidos, las unidades de inteligencia policial manejan preliminarmente que se trataría de un pleito de drogas entre dos bandas de narcotraficantes, lo que está en proceso de investigación. Se confirmó que los ocho cadáveres fueron sepultados en la zona montañosa, debido a su avanzado estado de descomposición.
Hechos
Según las versiones de moradores de Las Flores de Capapán, el fin de semana llegaron seis hombres fuertemente armados vestidos con uniformes militares a la casa de María Angélica, con la intención de quitarle una droga.
Al parecer, ella se resistió a realizar la entrega, por lo que los individuos la mataron a balazos junto a su hijo. En el interior de la vivienda se encontraban varios hombres, quienes al ver lo que sucedía los atacaron a tiros, matándolos en el acto.
Según el alcalde auxiliar, los vecinos procedieron a sepultar los cuerpos, debido al estado de descomposición en que estaban.
Se confirmó que la Fiscalía realiza las coordinaciones con la Dirección de Medicina Forense para realizar las exhumaciones de los cadáveres, para lo cual necesitan el apoyo de pelotones de militares y policías, ya que la zona es de alta peligrosidad.
