Ecuador
La familia del ecuatoriano que sobrevivió a la masacre en Tamaulipas ha sido amenazada por el “coyote” que lo sacó de su comunidad con rumbo a Estados Unidos, denunció a BBC Mundo, María Ignacia, esposa de un primo de Freddy.
El “coyote” le pidió a la familia en Ecuador “que no le volvamos a molestar y apagó su celular. Él había dicho (a un familiar de Freddy) que no dé (a otras personas) el número de su teléfono celular. Le ha hecho tener miedo diciendo que le va a matar si avisa", manifestó María Ignacia.
Por su parte, el Gobierno ecuatoriano pidió hoy a México mayor protección para Luis Freddy Lala Pomavilla, superviviente de la masacre de inmigrantes en el estado de Tamaulipas, mientras toma medidas para proteger a sus parientes en esta nación andina y en EE.UU.
Así lo informó hoy la secretaria Nacional del Migrante (Senami), Lorena Escudero, que identificó oficialmente al ecuatoriano, el único que salió con vida de la matanza, en la que murieron 72 inmigrantes.
La funcionaria criticó que Lala Pomavilla haya sido fotografiado por la prensa, pues considera que ello lo expone a posibles venganzas, al igual que a su familia, por lo que pidió comprensión y prudencia a los medios de comunicación.
Lala Pomavilla, que según dijo, se recupera del ataque, "necesita la protección absoluta" y añadió que el jefe de Estado, Rafael Correa, ha puesto a disposición el avión presidencial en caso de ser necesario para un eventual traslado del ecuatoriano a esta nación o para llevar a personal de apoyo a México.
Señaló que el posible traslado depende del acuerdo al que se llegue con México para que tenga "protección internacional" y en cuanto a la situación legal de Lala Pomavilla, que está herido, apuntó que "él estaba en tránsito a Estados Unidos y, por lo tanto, es un migrante indocumentado".
Señaló que Lala Pomavilla es una "víctima" de las circunstancias y "del engaño de los 'coyoteros'" (traficantes de personas), por lo que, a su criterio, él no puede ser juzgado en México por su situación irregular.
Escudero expresó el "repudio" a actos como los que involucraron a Lala Pomavilla y comentó que hoy mismo iniciarán ante la Fiscalía de Ecuador un proceso judicial para que se investigue a traficantes de personas que "juegan" con la vida de los seres humanos.
Añadió que "al menos un ecuatoriano más habría estado en este grupo (de 72 personas) que fue víctima de la masacre", por lo que pidieron a familiares de personas que presuman que sus parientes estaban en el grupo que se acerquen a la Senami, municipios o consulados para dar información.
La ministra ofreció mantener en reserva la información y aseguró que hoy mismo se desplazaron policías hasta la zona donde vivía Lala Pomavilla para proteger a la familia.
Basada en declaraciones de Lala Pomavilla, Escudero apuntó que el posible ecuatoriano fallecido era oriundo de la ciudad andina de Cuenca, en el sur de Ecuador.
Comentó que tienen el nombre, sin apellido, del posible fallecido pero especificó que en estas circunstancias los migrantes suelen dar información falsa.
"Vamos a activar con mucha más fuerza la necesidad de la red institucional de combate al 'coyoterismo'", dijo, al asegurar que "es el momento de que la comunidad se dé cuenta de lo grave que es no denunciar a los 'coyotes'. A veces son protegidos por la sociedad porque creen que son personas que les ayudan a cumplir un sueño".
Lala Pomavilla "es una persona que ha denunciado a una banda de crimen organizado. (...) es una víctima que tiene que ser protegida en su salud física y mental, y de posibles retaliaciones de esta banda", comentó.
Las autoridades mexicanas investigan las afirmaciones del superviviente de la matanza de 72 personas perpetrada en el noreste de México, que asegura que los asesinados eran inmigrantes que querían llegar a EE.UU. y fueron víctimas de un grupo armado, que identificó como el cartel de los Zetas.
Lala Pomavilla, de 18 años, tiene una esposa embarazada de cuatro meses, y para llegar a Estados Unidos se comprometió a pagar 11.000 dólares a los "coyoteros", con los que mantiene una deuda, según dijo a Efe su tía María Udulia Lala.
Escudero prometió que el Gobierno dará apoyo económico y protección a la familia de Lala Pomavilla en Ecuador.
Ecuatoriano viajó a pagar deuda de sus padres
Luis Freddy Lala Pomavilla, el ecuatoriano de 18 años que aparentemente se salvó de la matanza de inmigrantes en México, iba a EEUU a reunirse con sus padres y ayudarles a pagar lo que ellos adeudaban a los "coyotes", según dijo a Efe su tía María Udulia Lala .
El joven parece ser el inmigrante con nombre de "Freddy" que logró escapar del rancho donde fueron asesinados 72 compañeros de viaje y avisó a las autoridades, aunque el Gobierno de México lo trata como testigo protegido y no ha revelado oficialmente su identidad.
En Ecuador, Lala Pomavilla era agricultor y, cuando tenía suerte, obrero de la construcción.
Vivía en Zer, una localidad de unas 400 personas en la zona andina del sur de Ecuador, en una vivienda de adobe con una sola habitación, de 2 metros de ancho por 3 metros de largo.
La compartía con su mujer, Angelita Lala, embarazada de 4 meses, la única persona a la que le reveló que iba emprender el peligroso camino hacia el norte.
"Se fue sin decir nada a la familia. Es el sobrino más querido", dijo María Udulia Lala.
Ella sigue en Zer, una comunidad medio vacía de la provincia de Cañar en la que se sienten los estragos de la emigración.
En sus calles, lado a lado, se levantan las viviendas decentes de los que tienen la suerte de recibir remesas y las edificaciones paupérrimas de los que no.
Allí todos los familiares de "Freddy", como le llaman en casa, están en vilo. "Estamos tristes, preocupados. Dicen que le ha pasado algo y no sabemos qué", afirmó María Udulia Lala.
La última vez que supieron de él fue hace una semana, cuando llamó a su esposa desde México, a través de su "coyote", para decirle que iba a avanzar hacia la frontera.
Al otro lado del río Bravo estaban sus padres, Alejandro y María Oliva Lala, que lo necesitaban. "Prácticamente le obligaron a que se fuera", dijo Udulia Lala.
Ambos están desempleados y en los últimos tiempos sólo podían mandar 50 dólares semanales a la familia en Zer, según ella.
Sin embargo, no pueden regresar a Ecuador porque aún no han saldado las deudas que ellos mismos contrajeron con los "coyotes" que los condujeron a Estados Unidos, pese a que Alejandro lleva ya siete años en el país y su esposa dos, relató la pariente.
Freddy iba, con su juventud, al país más rico del mundo a ayudarles a pagar lo que debían y ser libres.
El propio joven se comprometió a abonar 11.000 dólares a un traficante de personas por hacer el periplo. Él, como sus padres, caminaba con una deuda a cuestas.
Sus planes se truncaron la noche del martes, cuando hombres armados le secuestraron junto a un grupo de inmigrantes en el Estado de Tamaulipas y le llevaron a un rancho cercano a la localidad de San Fernando.
Reunieron a hombres y mujeres de Brasil, El Salvador, Honduras, y a algún otro ecuatoriano además de Lala Pomavilla que buscaban el norte, y abrieron fuego, según informaciones preliminares.
Lala Pomavilla, que resultó herido de bala en el cuello, aparentemente ha dicho a la Policía que los agresores fueron miembros de Los Zetas, un cartel de narcotraficantes que también se dedica a la extorsión y el secuestro, aunque aún son investigadas las causas de esta matanza.
El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, prometió el miércoles movilizar a la embajada de su país en México para auxiliarle a él y a cualquier otro ecuatoriano afectado por la tragedia.
A Zer, sin embargo, no ha llamado aún ningún representante del Gobierno, ni hay noticias certeras, sólo una angustia muy honda.
