Honduras
La Policía desalojó ayer por la tarde a los activistas zelayistas que habían convertido al parque central en su centro de batalla.
Los efectivos policiales preventivos tuvieron que hacer uso de bombas lacrimógenas para dispersar a los “resistentes”. Posteriormente los efectivos procedieron a retirar las pancartas y rótulos que los revoltosos habían colocado en la plaza, y los subieron en una patrulla.
Los comerciantes que tienen sus establecimientos alrededor del parque los cerraron en ese momento; mientras que algunos hombres y mujeres que circulaban rumbo a sus casas o a sus empleos fueron afectados por el gas.
Como de costumbre, desde las primeras horas del día los simpatizantes del depuesto mandatario se tomaron prácticamente el parque central, con el consiguiente malestar de quienes llegan allí en busca de recreación.
“Tienen derecho a manifestarse siempre y cuando no irrespeten los derechos de los demás ciudadanos. Pero sucede que estos elementos estaban obstruyendo el paso de los ciudadanos que se movilizan en vehículos, a algunos de ellos incluso les quebraron los vidrios, y además se dedican a insultar a cuanta persona pasa por allí y que ellos suponen que no pertenece a su grupo, dijo el comisario Marcelino Flores, jefe de la estación policial de la Metropolitana Dos.
También acostumbra esa gente a manchar edificios públicos y privados con frases soeces que atentan contra la dignidad de la ciudadanía honrada, continuó reflexionando el comisario.
Recientemente, los manifestantes derribaron el busto de Manuel Bonilla que estaba frente a la catedral, en flagrante irrespeto a los próceres nacionales.
El propietario de un pequeño local comercial se quejó de que sus gastos se han incrementado porque cada vez que pasa la turba a él le toca comprar pintura y pagar tiempo extra para que le limpien y pinten su local.
“No es posible que esto continúe así”, expresó visiblemente molesto. Pidió que las autoridades policiales y municipales vigilen las veinticuatro horas toda esa zona comercial para evitar que los zelayistas sigan destruyendo el parque y sobre todo que se permita a los sampedranos la libre y segura circulación por el centro de la ciudad.
Flores acotó que la Policía cumple con su deber constitucional de velar por la seguridad de toda la ciudadanía tanto de su integridad física como de sus bienes.
Cifras
100 zelayistas aproximadamente llegaban todos los días al parque a hacer proselitismo.
45 efectivos policiales participaron en el operativo para desalojar a los manifestantes
