Honduras
Otro episodio de terquedad y desafíos a la Policía y el Ejército se presenció ayer por la mañana cuando unos 500 manifestantes obstruyeron el bulevar que conduce a Puerto Cortés, a la altura de Choloma.
Los dirigentes sindicales y empleados gubernamentales no dejan de manifestarse violentamente con la colaboración de decenas de maestros que, en lugar de estar en la aulas de clases de escuelas y colegios, perturban la paz y tranquilidad de los hondureños, obstruyendo vías.
Ayer, la Policía Nacional Preventiva, el Ejército y el Comando Especial Cobras se vieron obligados a desalojar a cientos de protestantes.
Unos 80 agentes cobras encabezaron el contingente, acompañados por al menos 300 militares y una tanqueta de la Policía Nacional.
El rechazo duró de 20 a 30 minutos, después de aproximadamente dos horas en que la carretera estuvo cerrada por el grupo de simpatizantes del ex presidente Manuel Zelaya.
Autoridades
El subinspector de los cobras, Ángel Murillo, dijo que las acciones de las autoridades se basan en la ley.
“Si continúan violentando los derechos de los ciudadanos, como la libre circulación, no nos queda otra alternativa que desalojarlos, siempre respetando los derechos humanos y sin utilizar la capacidad total que el Ejército y la Policía tienen”, aseguró Murillo.
Pidió a los manifestantes que se abstengan de seguir con las protestas violentas, pues si lo realizaran pacíficamente, no habría necesidad de expulsar a tanta gente de las calles. Ayer detuvieron a once protestantes.
