Estados Unidos
El presidente Barack Obama acusó ayer a la palabrería política y a la intervención de intereses económicos de haber empantanado la reforma a las leyes de inmigración. Pero dijo que su gobierno no dejará para más adelante” la tarea de reparar el sistema”.
En su primer discurso importante sobre el tema desde que asumió la Presidencia, el mandatario estadounidense culpó del atascamiento en las políticas de inmigración a “las posturas políticas y a las disputas de intereses especiales”. Obama llamó a los republicanos a trabajar en la cuestión, en particular a once senadores del partido opositor que apoyaron esfuerzos recientes para mejorar el sistema de inmigración. El Presidente no nombró a nadie en particular, pero dijo a su audiencia en la American University, compuesta principalmente por simpatizantes, que esos legisladores habían sucumbido a las “presiones del partidismo y la política en un año de elecciones”. Tratando de retomar impulso en un asunto que muchos activistas habían esperado que para esta época ya estuviera resuelto. Obama expuso sus razones para un enfoque integral que arregle lo que él y otros, como los republicanos, dicen que es un sistema de inmigración quebrantado.
Dijo que “el problema no puede resolverse sólo con cercos y patrullas fronterizas”, pero que el Gobierno debe rendir cuentas de su responsabilidad de asegurar las fronteras.
Punto
Obama agregó que los negocios también deben enfrentar las consecuencias de darles empleo a indocumentados a sabiendas y que quienes ingresan al país ilegalmente deben resolver sus acciones antes de comenzar el proceso de ganar la ciudadana. “La pregunta ahora es si tendremos el valor y la voluntad política para aprobar un proyecto de ley en el Congreso, para resolverlo finalmente”, dijo el Presidente.
“Estoy listo para avanzar, la mayoría de los demócratas están listos para seguir adelante y creo que la mayoría de los estadounidenses están listos para avanzar. Pero el hecho es que, sin un apoyo bipartidista, como el que tuvimos hace apenas unos años, no podremos resolver este problema”.
“Una reforma que traiga una rendición de cuentas a nuestro sistema de inmigración no podrá aprobarse sin los votos republicanos”, dijo. “Ésa es la realidad política y matemática”, agregó.
Obama, quien durante su campaña había prometido que la reforma de la inmigración sería una de sus prioridades, dijo que la nueva ley antiinmigración de Arizona y las protestas que ha ocasionado han generado nuevas tensiones. María Elena Durazo, secretaria y tesorera de la central Sindical AFL-CIO en el Condado de Los Ángeles, elogió el discurso y dijo que “los republicanos están aguantando su apoyo a la reforma migratoria. Si no se mueven, si no hacen nada, al menos serán expuestos como obstruccionistas y si hacen eso deberán pagarlo en las siguientes elecciones”.
Coalición inmigrante aplaude el discurso de Obama
La Coalición de Illinois por los Derechos de Inmigrantes y Refugiados, Icirr, aplaudió hoy el discurso del presidente Barack Obama sobre la reforma migratoria y reclamó liderazgo y acción. “El Presidente dijo lo correcto al asegurar su compromiso con una reforma migratoria integral; aunque ahora tenemos que ver que las palabras sean apoyadas por acción”, dijo la organización en un comunicado.
Raúl Raymundo, miembro de la directiva de la coalición, señaló que Obama fue contundente al hablar de la contribución de los inmigrantes a esta nación.
“Estamos de acuerdo en que una solución integral debe incluir el estatus legal para los inmigrantes indocumentados y que se requiere de una posición valiente del Presidente, republicanos y demócratas”, agregó.
Según la Icirr, el sistema migratorio se encuentra en una crisis que requiere un liderazgo presidencial fuerte, así como de la acción del Congreso para reafirmar la autoridad federal.“La falta de acción federal ha creado un vacío que estados como Arizona se han apresurado en llenar. Pero los problemas migratorios deben ser encarados a nivel federal para que la nación no tenga 50 leyes diferentes”, agrega.
