Honduras
El ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, señaló que una débil institucionalidad afecta la lucha contra la delincuencia; sin embargo, se trabaja en fortalecer ese aspecto y que cada organización pueda cumplir siempre al margen de los liderazgos en las titularidades.
Con lo anterior, Álvarez deja claro que la Policía Nacional hasta el momento opera de acuerdo a las personas que tengan al frente, y por eso los trabajos anteriores en los que se había logrado avances, decayeron con los nuevos liderazgos.
“La seguridad es un tema interesante porque el enfoque sobre el tema de seguridad muchas veces es simplista y se echa la culpa de lo que pasa o no pasa a la Policía Nacional”, dijo, agregando que “enfocamos el tema en dos áreas principales, la primera es el enfoque tradicional de seguridad, que tiene que ver con mano dura, represión del delito, que es más fácil y ventajoso políticamente porque al policía o funcionario se le mide por los resultados de hoy, del año”.
Sin embargo, bajo ese esquema represivo dijo que ya fue ministro de Seguridad entre 2002 al 2005, y los conflictos de maras y secuestros los resolvió casi en su totalidad, “pero ahora que regresamos detectamos que ese enfoque es como cuando uno está gordo y se pone a dieta, de esas tremendas dietas y una vez que deja la dieta se engorda el doble, porque no hizo una labor de largo plazo, que permita que el sistema permanezca delgado después de la dieta”.
“Ahora lo que hacemos es una estrategia integral de seguridad humana con un eje transversal, lo que significa se que toca todas las materias como salud, educación, trabajo y otras temas, pero sucede que en 4 meses las personas desean que reprimamos para sacar el tema, pero como tenemos un plan buscamos la manera que no sólo dejemos en paz y tranquilidad en cuatro años, sino que trascienda a más tiempo”.
Además de la debilidad en las medidas sustitutivas de prisión, dijo que está la carencia de recursos para la policía, pues aunque debiera tener 2,500 vehículos sólo cuenta con 800, pero como no lo nombraron para quejarse sino para resolver, entonces lo que está haciendo es combinando los dos enfoques, el de mano dura, represión y el de la seguridad integral.
“La policía lleva a cabo una reingeniería, en secuestros se tiene el apoyo de la policía de Colombia y Estados Unidos, en operatividad y tecnología.
