Honduras
Los abusos cometidos por los buseros en perjuicio de los usuarios han llegado al extremo de ser incontrolables para las autoridades de la Dirección Regional de Transporte.
Las propias autoridades de esa dependencia se han declarado impotentes para poner en cintura a los motoristas y ayudantes de las unidades.
El director regional de Transporte, Orlando Molina, admitió que ellos solos no pueden combatir el problema de los malos tratos y abusos de que son objeto los pasajeros.
Aseguró que ya están cansados de requerir a los rapiditos y multar a los propietarios de los vehículos porque los motoristas y ayudantes siguen reincidiendo en los malos tratos a los pasajeros.
En vista de que ese problema está fuera de control para las autoridades de Transporte han tenido que recurrir a la creación de un comité de emergencia vial, en el cual contarán con el apoyo de la Cámara de Comercio, Soptravi, Tránsito y presidentes de patronatos de los barrios y colonias. El comité tendrá entre sus funciones identificar a las unidades que cometan abusos en perjuicio de los usuarios y que se les castigue.
“Lo que buscamos con este comité de emergencia vial es que las fuerzas vivas de la ciudad se involucren con el fin de darnos una mano para controlar las unidades que cometan este tipo de anomalías. Esperamos definir el comité la próxima semana”, explicó Molina.
Los abusos
Todos los días a tempranas horas de la mañana en la parada de buses de Maheco, uno de los puntos conflictivos de la ciudad, se vuelve un caos para la mayoría de personas que se aprestan a tomar un autobús que los conduzca a sus trabajos u otros destinos.
Pero uno de los problemas graves es cuando las unidades van en camino a alta velocidad sin respetar las señales de tránsito arriesgando la vida de los pasajeros y otros buses transitan con los estridentes sonidos de los equipos de sonidos. Los motoristas también conducen hablando por celular. A diario los usuarios son víctimas de abusos por parte de los motoristas y ayudantes de las unidades de transporte.
Doña Ángela Vega, de 65 años, usuaria de ese servicio de transporte, asegura que los rapiditos no le dan el descuento de la tercera edad y tiene que pagar el pasaje completo porque los motoristas la han amenazado en varias ocasiones con bajarla en la siguiente parada cuando reclama ese derecho.
Enrique Sarmiento, un ciudadano que trabaja para una empresa de comidas rápidas y que utiliza el transporte urbano, relató que un día que se dirigía para su trabajo tomó un bus de la ruta 1 en la parada de Maheco y cuando se iba subiendo el ayudante le dijo al motorista “hey vos apurate que ahí viene el Barnie y nos va a ganar la meta.
Ponele! Ponele!” decía el ayudante y en eso el motorista arrancó de un solo y mi pie se me quedó atascado en uno de los asientos y me fracturé el tobillo y le pedía a gritos que me llevarán a una clínica o que me bajara para tomar un taxi. En eso el motorista hizo a un lado el bus y como pude me bajé del rapidito y pedí un taxi para que me llevara a un hospital porque no aguantaba el dolor”.
Además de los abusos que las unidades de transporte cometen a diario en esa parada se ha convertido en una guarida de ladrones ante la vista y paciencia de los policías de Tránsito que a diario asignan a ese lugar.
Carlos Gallardo, uno de los vendedores ambulantes de ese sitio, expresó que los ladrones a diario asaltan a los usuarios que esperan el autobús.
“Aquí a las personas que más asaltan son a las damas y muchas veces no les sacan ninguna arma sólo las intimidan. También hemos visto cuando la Policía los captura y a las dos cuadras los dejan el libertad. Aquí no hay control de nada y los rapiditos le han llevado los pies a mucha gente”, señaló Gallardo.
Muertos, daños y denuncias
Las autoridades de la Dirección Noroccidental de Tránsito aseguran que a diario realizan operativos para evitar que las unidades cometen atropellos contra los usuarios y para sancionarlos cuando no cumplen con la Ley de Tránsito. Las estadísticas de ese cuerpo policial indican que los rapiditos, microbuses y los buses normales cometen en promedio 70 accidentes al mes. En lo que va del año los accidentes en buses han dejado siete muertos y más de 20 lesionados. El director regional de Tránsito, Fredy Lagos, manifestó que muchas veces han sostenido reuniones con los empresarios del transporte para que conciencen a los motoristas y ayudantes a fin de que presten un mejor servicio a los usuarios.
Buscan soluciones
El empresario del transporte, Carlos Estévez, aseveró que ése es un problema que viene desde que empezaron a operar los rapiditos cuando se dio una huelga de los buses grandes llamados “cañeros” en 1995. “Lamentablemente las autoridades de ese año no supieron diseñar cuál sería la ruta para los rapiditos y eso provocó la competencia desenfrenada con los buses normales o grandes”, refirió Estévez.
Expresó que los ayudantes y los motoristas en su mayoría los hacen quedar mal por la falta de educación, mala presentación y por irrespetar en muchas ocasiones a los usuarios. El transportista detalló que han hecho capacitaciones y charlas motivacionales cualquier cantidad de veces, pero los ayudantes y motoristas no tienen deseos de trabajar bien.
“Estamos analizando la instalación de un nuevo equipo moderno que sustituirá al ayudante, se trata de una tarjeta que los usuarios deslizarán en una máquina especial, la cual evitará el efectivo y la podrán recargar en pulperías, supermercados y centros comerciales”, explicó Estévez.
Tránsito continúa con operativos para combatir abusos
Las autoridades de la Dirección Regional de Tránsito expresaron que continúan con los operativos para regular a las unidades del transporte urbano.
El jefe de operaciones de Tránsito, Luis Enrique García Méndez, manifestó que hay órdenes por parte del director que se decomisen las unidades que presten mal servicio a los usuarios y también los que no cumplan las leyes de tránsito.
García afirmó que gracias a los operativos que realizan los fines de semana y los días de semana se han reducido los accidentes de rapiditos en la ciudad. Dijo que descubrieron que los fines de semana los ayudantes eran quienes conducían las unidades. “Descubrimos que los ayudantes eran quienes manejaban las unidades los fines de semana y muchos de ellos andaban bajo los efectos del alcohol y de otros estupefacientes. Hemos decomisado las licencias y las unidades de las rutas urbanas en las que hemos detectado esas anomalías”, dijo. Los operativos los hacen en los puntos conflictivos de la ciudad.
