Honduras
La I Cumbre Mundial de Afrodescendientes será instalada mañana en Honduras por el presidente del país, Porfirio Lobo, con la asistencia de delegados de al menos 60 países que durante cuatro días debatirán sobre racismo y su derecho a la educación, la vivienda y el empleo.
El secretario ejecutivo de la cumbre, Céleo Álvarez, dijo a Efe que en la inauguración esperan la presencia de los presidentes de Guatemala, Álvaro Colom, y de El Salvador, Mauricio Funes, aunque para la clausura, el próximo domingo, "posiblemente estén" otros mandatarios.
"Estamos satisfechos con la respuesta que hemos tenido, ya que tendremos (en la cumbre) representaciones de Naciones Unidas, Organización de Estados Americanos (OEA) y misiones de África, Europa y Latinoamérica, entre otros", añadió Álvarez.
Se espera la asistencia de unas 700 personas al evento de cuatro días, que se celebrará en La Ceiba, en el Caribe hondureño, con el apoyo de la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO), que preside Álvarez, y de instituciones gubernamentales, misiones diplomáticas y diversos organismos nacionales y extranjeros.
La OEA anunció ayer martes que participará en la cumbre en los debates sobre legislación, políticas públicas, donaciones e iniciativa empresarial en una cumbre que abordará la lucha contra el racismo, la tenencia de la tierra y los derechos humanos.
Álvarez señaló que a pesar de las luchas reivindicativas del movimiento afrodescendiente a nivel mundial, "en este nuevo siglo persisten las secuelas de la esclavitud, la colonización, el racismo, la enajenación y la explotación".
"Todo eso frena nuestra ciudadanía plena y afecta los derechos de los pueblos afrodescendientes, que siguen siendo víctimas de la discriminación racial", agregó.
Álvarez definió la cumbre como un movimiento social para analizar y negociar con los gobiernos, agencias de desarrollo, organismos internacionales y otras instituciones, propuestas concretas, sostenibles y verificables orientadas a un plan global de desarrollo y con identidad para los pueblos afrodescendientes.
En la cumbre, que se celebrará en las instalaciones de una universidad estatal, los afrodescencientes pedirán el combate al racismo y todas las formas de discriminación racial, reiteró Álvarez.
Entre otras peticiones a los gobiernos figura "el pleno acceso a la justicia a las víctimas del racismo y la ejecución de políticas publicas orientadas a reducir los altos niveles de pobreza de los pueblos afrodescendientes", acotó el secretario ejecutivo de la cumbre.
En un proyecto de declaración de la cumbre, los afrodescendientes piden a los gobiernos y organismos regionales e internacionales que adopten medidas de acción afirmativas para asegurar el acceso pleno de sus pueblos a la educación, salud, vivienda, empleo, ingresos y accesos a sistemas de financiación y crédito.
También claman por acceso a la alimentación, tecnologías de la información y comunicaciones, cultura y procesos políticos.
Otras demandas tienen que ver con la legalización y protección de sus tierras, inclusión en planes urbanísticos y asistencia oportuna en casos de desastres naturales que atenten contra su existencia.
De las Naciones Unidas esperan que declare el Decenio de los Pueblos Afrodescendientes en el Mundo a partir del año 2012 y la creación del Fondo de Desarrollo de los y las Afrodescendientes.
Los afrodescendientes en Honduras, que en su mayoría viven a lo largo de la costa caribeña en más de 50 comunidades, representan un 10 % de los ocho millones de habitantes del país centroamericano.
