Honduras
La calidad del cacao hondureño ha permitido que compradores de diferentes países de Europa y Latinoamérica se interesen en el producto y exijan más volumen del grano para suplir la demanda en esos mercados.
Ante esa aceptación de la fruta, técnicos de Fundación Hondureña de Inversión Agrícola, Fhia, municipalidades y organizaciones ambientalistas trabajan en un proyecto de asistencia y apoyo con plantas para que los productores del Valle de Sula amplíen sus cultivos.
Feizar Benítez, técnico de la Fhia asignado a Santa Cruz de Yojoa, manifestó que en este lugar instalarán una oficina para atender a todos los interesados en aprovechar el aporte. Agregó que existe buena cantidad de compradores en el extranjero interesados en mayor cantidad de cacao fino; entre esos mercados están países de Europa y Latinoamérica, como Estados Unidos.
Las charlas han sido impartidas en diferentes municipios de la costa norte, pues la ampliación de esos cultivos lleva un segundo propósito: utilizar esa misma planta para reforestar las montañas, entre las que figura Mico Quemado en El Progreso.
Unidad
Otra institución que se ha metido en lleno para que el proyecto sea un éxito y que sus miembros aprovechen al máximo la tierra es el Instituto Hondureño del Café, Ihcafé.
Antonio Pineda, representante de esa organización en los sectores de Santa Cruz, San Francisco y San Antonio de Cortés, dijo que están incentivando a los productores de café para que diversifiquen sus fincas con otro cultivo asociado con sombra, o sea el cacao.
Indicó que en ese sector ya tienen un vivero con aproximadamente 50,000 plantas de cacao listas para la siembra, “tenemos el material y las condiciones para producir fruta de calidad de exportación”.
La Fhia da el 50 por ciento del costo de la planta y ha involucrado a las municipalidades para que apoyen con parte de ese gasto.
Los campesinos que quieran participar deben tener una parcela disponible para la siembra del cacao y los árboles maderables y aportar el 30% de la inversión.
Carlos Escobar, presidente de la Fundación de Protección del Mico Quemado en El Progreso, dijo que la siembra de esa fruta no sólo beneficiará a los tradicionales agricultores, sino que recuperarán y protegerán las microcuencas en esa montaña.
Alex Vallejo, coordinador de Áreas Protegidas y Vida Silvestre del Instituto de Conservación Forestal, ICF, explicó que esa institución entregará certificados forestales de las plantaciones a los que la ejecuten.
Los participantes del proyecto tendrán un incentivo adicional para sembrar árboles; con estos certificados, los propietarios de esos terrenos podrán tener la opción de aprovechar la madera de su plantación ya certificada. Eso les generará un ingreso extra.
Agregó que otra ventaja del cacao frente a otros cultivos es que, aparte de mejorar la economía, no se gasta tanto en insumos químicos, pues muy poco lo requieren; por lo tanto no afectará la calidad del agua de las microcuencas donde se siembre.
