Honduras
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó hoy el asesinato en Honduras del periodista Israel Zelaya Díaz, cuyo crimen "podría estar vinculado a su labor profesional", e instó a las autoridades a esclarecer éste y otros crímenes impunes contra reporteros de ese país.
El presidente de la SIP, Alejandro Aguirre, lamentó "este nuevo crimen en Honduras" y aseguró que "sería mucho más lamentable si corre la misma suerte que los asesinatos de este año en contra de periodistas que siguen sin resolverse, alentando la cultura de la impunidad y el conformismo ante la violencia".
Aguirre, subdirector de Diario Las Américas, de Miami (Florida, EE.UU.), recordó que en abril pasado la SIP entregó al presidente de Honduras, Porfirio Lobo, durante una visita que hizo el mandatario a Miami, recomendaciones para la adopción de instrumentos legales y jurídicos destinados a combatir los crímenes contra periodistas.
La organización sugirió establecer un sistema de observadores internacionales con el apoyo de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la creación de fiscalías especiales y la promoción de reformas al Código Penal para agravar las penas contra los delitos que atenten contra la libertad de expresión y la libertad de prensa.
Israel Zelaya Díaz, reportero de Radio Internacional, apareció muerto el martes pasado en unos cañaverales de la ciudad de Villanueva, en el departamento de Cortés, al norte del país, según la SIP.
Zelaya, conocido como "Chacatay", recibió dos balazos en la cabeza y otro en la espalda. No se encontraron casquillos de bala por lo que las autoridades sospechan que habría sido trasladado en vehículo, presuntamente un taxi, al lugar donde fue hallado.
Descartaron el robo al encontrar la billetera, teléfono y otras pertenencias del periodista, agregó la SIP.
El periodista, originario de San Pedro Sula, tenía más de 30 años de experiencia periodística. Trabajaba en el programa "Claro y pelado", de Radio Internacional, dedicado a temas de interés nacional.
Se inició como cronista deportivo y trabajó para varios medios de comunicación, entre éstos, Emisoras Unidas, Tele-Diario, Radio Norte y en el diario La Tribuna y era miembro del Colegio de Periodistas de Honduras.
Recientemente denunció que había sido víctima de un atentado en su casa. Hace unos años, de acuerdo con la prensa local, su vehículo fue tiroteado. Se desconoce si ambos incidentes estuvieron relacionados con su actividad periodística.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Robert Rivard, del San Antonio Express-News, de San Antonio (Texas, EE.UU.), agregó que "urge una acción diligente y profunda de las autoridades para frenar la violencia y garantizar la seguridad de los periodistas a fin de que puedan seguir cumpliendo con su labor informativa".
En 2010, en Honduras también han sido asesinados Luis Arturo Mondragón (14 de junio), Georgino Orellana (20 de abril), Manuel Juárez y José Bayardo Mairena (26 de marzo), Nahúm Palacios (14 de marzo), David Meza (11 de marzo) y Joseph A. Hernández Ochoa (1 de marzo).
En 2009 asesinaron a Bernardo Rivera Paz (13 de marzo), Santiago Rafael Munguía (31 de marzo) y Gabriel Fino Noriega (3 de julio), casos que siguen sin ser esclarecidos.
Este año también fueron asesinados un periodista en Colombia y nueve en México donde también ocho periodistas permanecen desaparecidos, según la SIP.