Honduras
La apariencia física de los edificios del Instituto Hondureño de Seguridad Social, IHSS, esconde una cruel realidad. Y es que en el interior de las clínicas los pacientes se quejan por la falta de medicinas y de exámenes médicos.
A esto se suma la falta de respeto del personal médico hacia los pacientes, siendo éste peor castigo que la falta de insumos.
Dayanara Rivas, de 2 años, también ha vivido el calvario de esperar largas horas para que le hagan una radiografía.
La necesidad no es ajena a Didier Velásquez, jefe del departamento de Radiología Convencional, pues de tres máquinas que permanecen en su área, apenas una funciona. “La máquina que funciona trabaja en un 50 por ciento, la semana pasada se dañó y estuvimos durante cinco días haciendo exámenes con máquinas portátiles”, explicó.
En las farmacias las quejas se agravan debido a que los pacientes se ven en la necesidad de visitar el hospital varias veces al mes para obtener el medicamento que no aparece en los estantes de las bodegas.
Según Mario Zelaya, director del IHSS, la institución urge de 800 millones de lempiras para salir a flote.
