Honduras
Los miembros de la comisión encargada de resolver el conflicto agrario en el Bajo Aguán coinciden en que el problema debe resolverse por medio del diálogo en forma justa, apegados a ley, evitando más derramamiento de sangre y la destrucción de unidades productivas en el sector.
La comisión especial tuvo una reunión de acercamiento con dirigentes de la Asociación Nacional de Campesinos de Honduras, Anach.
Los dirigentes manifestaron que su posición es inclaudicable y que prefieren la muerte antes de que se les niegue su derecho a recuperar las tierras que, según ellos, fueron adquiridas ilegalmente por el empresario Miguel Facussé con el visto bueno de las autoridades del Instituto Nacional Agrario, INA.
La reunión del titular de la SAG con parte de los campesinos se produjo un días después de que unas 160 hectáreas cultivadas de palma africana, propiedad de Facussé, valoradas en unos quince millones, fueran víctimas de las llamas. El conflicto ya causó seis muertos, entre ellos la de un menor de edad que nada tenía que ver en el conflicto. A las muertes se les suma el desempleo, las pérdidas materiales y la zozobra en que están viviendo los habitantes en el Bajo Aguán.
El ministro de Agricultura dijo que el Gobierno mantiene, como una probable solución, la compra de las tierras en poder de los campesinos agrupados en el Movimiento Unificado Campesino del Aguán, Muca.
Piden tregua
Las negociaciones para ponerle fin a la crisis deben desarrollarse bajo un marco de “tranquilidad, cordialidad y diálogo, de tal manera que podamos encontrar la salida que sea justa, pacífica y que esté dentro del marco de la ley”, dijo Regalado. “Ya no debe correr sangre por tierras en el Bajo Aguán. Esto debe ser producto del diálogo, tiene que ser del ingenio, voluntad y trabajo que todos los sectores pongamos. La solución debe ser a corto plazo. El Gobierno está trabajando con prontitud, pero con prudencia”, añadió.
Precisó que las instrucciones del presidente Porfirio Lobo Sosa son puntuales: “Evitar que ninguna gota de sangre de cualquier compatriota se derrame”.
La remedición
“Este conflicto es parte de la deuda social que hay en el país y aquí se derramó la gota. Estamos buscando una solución justa y apoyar el desarrollo humano, gente con mejor calidad de vida y respetando sus derechos humanos”. Regalado dijo que “se remedirán las tierras, eso toma tiempo, y a partir de ello tomar decisiones. El problema ya está, pero no vamos a generar destruyendo, sino produciendo y debe haber una salida por medio del diálogo”.
El presidente de la Anach, Víctor Bonilla, reconoció que las tierras en poder de los campesinos en el Bajo Aguán son propiedad del empresario Miguel Facussé; pero se las compró a un reducido grupo de dirigentes campesinos que violaron las personalidades jurídicas de las cooperativas y no tomaron en cuenta la opinión de los demás.
El Gobierno ha integrado una comisión especial para buscar una solución al conflicto.
“César Ham, ministro del INA, ha dicho que estas tierras deben ser entregadas a los campesinos; pero otros funcionarios han dicho que debe investigarse toda esta situación”. Bonilla dijo que también quieren las tierras del Valle del Leán y que el próximo objetivo del movimiento campesino es recuperar las tierras en esa zona.
Los incidentes en el Bajo Aguán siguen registrándose, pero el Gobierno ha pedido a las partes evitar la violencia para que el diálogo tenga frutos.