Honduras
La inestable economía mundial requiere a menudo una gran capacidad de adaptación. En esta era de la globalización, las grandes corporaciones dependen cada vez más de las empresas especializadas para cubrir alguna parte de sus negocios, ya sea porque no puedan abarcarla o porque hayan optado por no hacerlo.
Es aquí donde entran en el cuadro las empresas de tercerización de servicios, conocidas también en inglés como “outsourcing”.
En opinión de algunos analistas, en el actual clima de crisis financiera internacional, la industria de los servicios subcontratados es una de las pocas que ha experimentado expansión y crecimiento.
Un informe procedente de España indica que en un año, la contratación de servicios de “outsourcing” pasó del 12 al 33 por ciento, y todo parece indicar que la tendencia en el sector seguirá aumentando en el futuro previsible.
Exportación de servicios
La nueva ola de la tercerización ha llegado a las costas hondureñas. Las empresas especializadas comienzan a llamar a la puerta.
“Éstas son evoluciones naturales y diferentes negocios en lo que es la maquila de productos y servicios. Empieza primero con la manufactura de prendas, la verticalización textil, luego se pasó a los arneses para carro y la siguiente etapa son los call centers, que ya es exportación de servicios”, comenta Daniel Facussé, presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores, AHM.
Facussé informa que debido a la crítica situación del rubro de la confección a causa de la crisis financiera, es razonable suponer que algunas instalaciones originalmente acondicionadas para operaciones textiles sean reacondicionadas para que en ellas operen centros de llamadas u otros servicios relacionados.
“Se trata de implementar una estrategia para atraer a inversionistas en el rubro de call center que son empresas de primera línea y líderes en su ramo, trayendo a las primeras empresas, entonces las demás verían a Honduras como un lugar atractivo para la inversión en operaciones de call center y entonces se podría empezar a acondicionar los planteles en los parques industriales para esa función”, dice.
Empleos
Recientemente, ACS, empresa tercerizadora norteamericana, llevó a cabo una feria de empleos en la que entrevistó a cientos de candidatos para determinar el nivel y dominio del idioma inglés, una de las habilidades más importantes para trabajar en esta industria. James Heidrich, ejecutivo de ACS, indicó que en Honduras la gente habla muy buen inglés.
“Queremos echarles una mirada más de cerca para asegurarnos que tengan todos los atributos y la comprensión que se necesita para trabajar en un call center”.
De acuerdo con ciertas estimaciones, Honduras cuenta con más personas bilingües per cápita que sus vecinos centroamericanos, por lo que no debería ser difícil conseguir el recurso humano necesario para abastecer a esta industria, abriendo con ello numerosas oportunidades en momentos en los que escasea el empleo.
Preparándose para el desafío
ACS, la primera empresa que ha hecho pública su intención de montar un proyecto piloto de call center en Honduras, ha encontrado buenas razones para poner sus ojos en el país.
“Todas las localidades que están cerca de las fronteras de EUA trabajan en la misma zona horaria de nuestros clientes, y si soy un cliente en Ohio o Nueva York, puedo tomar el teléfono y obtener ayuda durante mi día de trabajo”, dijo James Heidrich, vicepresidente de apoyo a operaciones globales de ACS. El primer parque de negocios especialmente diseñado para actividades de “outsourcing”, Altia Business Park, entrará en operaciones a finales de este año. Rubén Sorto, gerente de ese proyecto, comentó que además de la empresa antes mencionada, hay una compañía de desarrollo de software en negociaciones avanzadas para instalarse en el parque, por lo que el potencial a futuro continúa creciendo.
