México
El combate contra el poderoso narcotráfico mexicano entró de lleno en la campaña para las elecciones de gobernadores en doce estados con la detención de un candidato opositor y ex alcalde de Cancún, cuyo partido denuncia que se trata de una maniobra política.
La fiscalía federal mexicana acusó ayer al candidato a gobernador de Quintana Roo, el izquierdista Gregorio Sánchez, de proteger a las organizaciones narcotraficantes Beltrán Leyva y “Los Zetas”, además de lavado de dinero.
Sánchez, detenido la noche anterior, “se encuentra vinculado con las organizaciones delictivas de los Beltrán Leyva y Los Zetas, que operaban en dicha entidad, brindándoles información y protección”, explicó en rueda de prensa el portavoz de la Procuraduría (fiscalía) General de la República, Ricardo Nájera.
Ex alcalde
El candidato, quien hasta abril era alcalde de Benito Juárez, el municipio donde se ubica el balneario de Cancún, también es acusado de hacer operaciones financieras con grandes cantidades de dinero que exceden sus ingresos declarados, añadió.
La postulación de Sánchez a las elecciones del 4 de julio es impulsada principalmente por el Partido de la Revolución Democrática, PRD, en coalición con el Partido del Trabajo y Convergencia, también de izquierda. El presidente del PRD, Jesús Ortega, confirmó ayer que Sánchez seguirá al frente de la candidatura y tildó a la acusación de “burda maniobra; una triquiñuela para impedir a toda costa que Gregorio sea gobernador”.
“Como en el caso de Michoacán, es una maniobra política utilizando recursos desde instituciones encargadas de la impartición de justicia”, reclamó Ortega en una entrevista con la cadena radiofónica MVS.
Exactamente hace un año fueron detenidos once alcaldes del estado de Michoacán, siete del PRD y uno del gobernante PAN por presuntos nexos con “La Familia”, otro de los carteles de la droga mexicanos, cuya violencia azota a México con más de 22,700 asesinatos en los últimos tres años y medio.
Cabecilla
El jefe del cartel mexicano de los Beltrán Leyva en el municipio de San Pedro Garza García, Pedro Velázquez Amador, conocido con el alias de “La Piña”, fue abatido ayer en un choque armado con el Ejército en el que también murió un policía, informaron fuentes militares.
Situado en el fronterizo y norteño estado de Nuevo León, San Pedro Garza García es el municipio más rico del país, en el que residen importantes empresarios, pero también forma parte del territorio que se disputan varios carteles.
Después de que una denuncia anónima alertara sobre la presencia de hombres armados en un barrio residencial, los soldados se desplazaron al lugar, un domicilio donde se celebraba una fiesta. A continuación se desató un tiroteo entre sicarios y militares que se saldó con la muerte del lugarteniente del cartel y con la de un policía.
Cerca de seis sicarios lograron escapar, según un portavoz militar, y se decomisaron dos autos con armas, así como el inmueble.
“La Piña”, de 34 años, sustituyó en la jefatura local del grupo criminal a Héctor Ríos Huerta, “La Burra”, ahora en prisión, que a su vez había relevado a otros delincuentes en su cargo, capturados por el Gobierno.
