Chile
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, llamó hoy a evitar "un baño de sangre" en Honduras tras el llamamiento a la "insurrección" que hizo este martes el depuesto mandatario de ese país, Manuel Zelaya.
En una entrevista con radio Agricultura, la mandataria chilena sugirió prudencia a Zelaya. "Hay que ser prudente, porque nadie quiere que esto se resuelva con un baño de sangre", dijo Bachelet, que, sin embargo, reitero que es necesario que el sistema y la institucionalidad democrática en Honduras sean restituidos", dijo la mandataria chilena al ser preguntada por el llamamiento de Zelaya.
"Hay que buscar una solución que permita garantizar la restitución de la democracia en ese país (Honduras) y que esto se resuelva en paz", sentenció Bachelet, que es también la presidenta pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, incitó este martes desde Guatemala a los hondureños a la insurrección, "al igual que hace 220 años el pueblo francés se sublevó para defender sus derechos, el pueblo hondureño tiene ahora derecho a la insurrección", en alusión al aniversario de la Revolución Francesa.
La insurrección, precisó Zelaya en una rueda de prensa, "es un proceso legítimo que forma parte de los conceptos más elevados del sentido de la democracia frente a un gobierno usurpador", y que, en el caso de Honduras, afirmó, "es un derecho que está consignado en el artículo 3 de la Constitución".
En sus declaraciones de hoy, la presidenta de Chile se manifestó confiada en que se avance en una solución para Honduras en la próxima reunión que el sábado celebrarán las comisiones que representan al depuesto gobernante y al presidente interino, Roberto Micheletti, en Costa Rica.
"Hay un esfuerzo de la comunidad internacional. En la OEA (Organización de Estados Americanos) manifestamos nuestro rechazo al golpe en Honduras. Siento que hay que buscar una solución que permita restablecer la democracia y esperar que esto se resuelva en paz. Nadie quiere un derramamiento de sangre", insistió.
Con invocaciones a la paciencia y el diálogo responden al llamado de Zelaya
Bogotá. EFE.- El llamamiento a la insurrección hecho por el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, a sus compatriotas fue respondido hoy desde varios países con invocaciones a la paciencia y en defensa del diálogo y las soluciones pacíficas.
Sin mencionar directamente el mensaje lanzado por Zelaya este martes desde Guatemala, el Gobierno de Estados Unidos instó hoy a todos los actores sociales y políticos de Honduras a buscar "una solución pacífica" a la crisis.
Lo mismo hicieron la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que llamó a evitar "un baño de sangre", y varios grupos de hondureños en EE.UU., que solicitaron a los gobernantes de República Dominicana, Leonel Fernández, y de Venezuela, Hugo Chávez, que respalden el proceso de mediación del mandatario costarricense, Óscar Arias.
Desde Costa Rica, Arias, que cuenta con el respaldo de Estados Unidos, la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos, no ha hecho comentarios sobre las afirmaciones de Zelaya desde Guatemala, que fueron precedidas por un ultimátum del presidente depuesto a quienes gobiernan en Honduras desde el 28 de junio.
No obstante, Arias ha hecho constantes llamamientos a tener "paciencia" y no esperar soluciones en 24 horas desde que asumió la tarea de mediar entre las dos partes enfrentadas en Honduras, representadas por Zelaya y Roberto Micheletti, quien fue designado jefe de Estado por el Congreso y afronta un rechazo internacional.
La próxima ronda de diálogo está convocada para este sábado. En las conversaciones participan cuatro representantes designados por Zelaya y otros tantos por Michelleti.
El pueblo hondureño tiene "derecho a la insurrección", la cual, dijo, "es un proceso legítimo que forma parte de los conceptos más elevados del sentido de la democracia frente a un Gobierno usurpador", y en el caso de Honduras "es un derecho que está consignado en el artículo 3 de la Constitución", señaló ayer Zelaya.
Un día antes, el depuesto líder hondureño había advertido al Gobierno de Michelletti que si no cumple "este fin de semana" con las resoluciones de la OEA y de la ONU, que exigen su restitución, el diálogo "fracasará".
"Todas las partes en las conversaciones deben dar a este proceso algún tiempo. No fijen ningún plazo artificial. No digan que si tal (exigencia) no se produce en una cierta fecha, entonces el diálogo habrá muerto", declaró el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, en su rueda de prensa diaria.
El jefe de la bancada del opositor Partido Nacional ante el Parlamento de Honduras, Rodolfo Irías, indicó hoy que Zelaya está "haciendo mucho daño al país" con sus palabras para "exacerbar los ánimos" y subrayó que el diálogo, que auspicia el presidente Arias, debe ser el mecanismo para superar la crisis política que vive Honduras.
En Miami, varios grupos de hondureños solicitaron hoy a los gobernantes de República Dominicana, Leonel Fernández, y de Venezuela, Hugo Chávez, que respalden el proceso de mediación para solucionar de manera pacífica la crisis en Honduras.
La Alianza de Miami por Hondureños en Paz y Democracia, que agrupa a diversas organizaciones del país centroamericano, formuló su petición en una misiva que entregaron en los consulados generales de República Dominica y Venezuela en esta ciudad.
"Solicitamos a ambos que si realmente apoyan a Honduras, respalden la mediación del presidente de Costa Rica", dijeron.
El nuevo canciller hondureño, Carlos López, señaló este martes que el diálogo fracasará si una parte se retira.
"Tenemos una obligación moral ante la opinión hondureña, ante la opinión centroamericana y ante la opinión del mundo, que ha puesto sus esperanzas en el éxito de la mediación", agregó.
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