Honduras
Con beneplácito recibió el Gobierno de Estados Unidos la invitación a dialogar que la administración del presidente Roberto Micheletti lanzó al mundo a través del canciller Carlos López Contreras.
“Estados Unidos apoya la invitación del canciller López Contreras para que un grupo de cancilleres de países miembros de la Organización de Estados Americanos, OEA, viaje a Tegucigalpa a ayudar a promover el diálogo”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.
“Hemos recibido con beneplácito ese anuncio y esperamos apoyar esa iniciativa”, aseguró refiriéndose al nuevo intento de diálogo para resolver la crisis.
El Gobierno de Estados Unidos, que este mes preside el Consejo de Seguridad de la ONU, evalúa la solicitud de Brasil de convocar una reunión de emergencia para analizar la crisis en Honduras.
Brasil ha solicitado que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convoque a una reunión para discutir “la seguridad de Zelaya y la integridad física de las instalaciones de la embajada brasileña y su personal”, según una carta difundida ayer.
“Tenemos la presidencia del Consejo de Seguridad este mes y en ese papel... estamos trabajando en esa solicitud”, agregó el portavoz del Departamento de Estado.
Kelly añadió que el Gobierno estadounidense está preocupado por las posibles consecuencias de la entrada clandestina de Zelaya en la embajada brasileña en Honduras y exhorta a ambos bandos a mantener la calma.
“Sí tenemos nuestras inquietudes sobre el posible impacto de esto en la situación en el lugar de los hechos, especialmente por la posibilidad de choques violentos.
Por tal razón, exhortamos a ambos bandos a que mantengan la calma, pero, como dijo la secretaria de Estado Hillary Clinton hace un par de días, tenemos que aprovechar la oportunidad para abrir un diálogo, para abrir canales de comunicación”, agregó.
Analizan cuándo y dónde
“No tenemos detalles sobre cuándo exactamente se realizará la reunión, pero lo estamos viendo de forma positiva”, señaló.
El funcionario estadounidense destacó que los detalles sobre quiénes y cuándo irán a Tegucigalpa y el contexto del nuevo diálogo son asuntos aún en análisis.
“En general, continuamos trabajando con nuestros socios en la ONU y en la OEA para lograr los medios de promover un diálogo y mitigar las tensiones, con la meta final de resolver la crisis”, señaló el portavoz.
“Continuamos las consultas con nuestros socios en este proceso. Quiero decir que el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, ha hecho un trabajo sobresaliente como mediador y esperamos que sus servicios puedan continuar facilitando la salida de la crisis”, enfatizó.
Kelly añadió que Estados Unidos tuvo un papel de enlace “constructivo” para lograr el restablecimiento de servicios de agua y alimentos en la embajada de Brasil, donde permanece alojado Zelaya.
Éste es su tercer intento y su segunda entrada en el país desde que fue depuesto en un golpe el pasado 28 de junio.
Retiran ayuda electoral
La campaña de desprestigio orquestada por Hugo Chávez, Manuel Zelaya y sus presidentes allegados llegó a las Naciones Unidas, cuando el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo ayer que en Honduras no estaban reunidas las condiciones para organizar las elecciones generales.
“La ONU ha decidido retirar su asistencia” a los comicios del próximo 29 de noviembre, anunció Ki-moon en la Asamblea General en Nueva York.
Chávez y los demás gobernantes populistas y de izquierda han deslegitimado el proceso electoral y Zelaya ahora dice que César Ham y Carlos H. Reyes parten en desventaja en relación con los otros cuatro presidenciables.
Por su parte, el presidente Roberto Micheletti, en entrevista concedida a CNN, defendió ayer el proceso electoral, al que calificó “como la única solución” para acabar con la crisis.
“Estamos procurando por todos los medios que sea un proceso electoral limpio, transparente, donde todos participen”, reiteró.
Apertura al diálogo
Aunque Micheletti dijo que no tiene inconveniente en sentarse frente a frente a dialogar con el depuesto mandatario, señaló que si Zelaya aceptara el proceso electoral de noviembre próximo será magnífico y bienvenido, pero eso no significará que no cumplirá con lo procesos legales que pesan sobre él. Sí reiteró que, en caso de que Zelaya decida entregarse a la justicia, se le garantiza un proceso justo que tendrá como testigos a todas “las cámaras del mundo”.
Sobre el interés de mediar que manifiestan la ONU, la OEA, España y Costa Rica, dijo que lo acepta siempre que vengan con la intención de escuchar lo que realmente sucedió en el país, que lean nuestra Constitución, que se den cuenta de que es lo que la Carta Magna y las leyes permiten.
Solos y sobreviviendo
Micheletti afirmó que para soportar la presión internacional que se le vino al país luego de la destitución de Zelaya, la fórmula que no lo debilita es “estar cerca de Dios permanentemente”.
“Además tenemos una Constitución que nos ampara para actuar como lo estamos haciendo. No creo que ninguna nación del mundo podrá ser más fuerte que la voluntad de Dios.
Sí, estamos solos, pero estamos sobreviviendo. Hace dos meses, la gente no creía que íbamos a aguantar. Ya vamos cerca del tercer mes y hay alimentación, hay carne, hay leche”.
Por último expresó que desearía que se nos escuchara como Gobierno, como pueblo, como Honduras.
“Se nos ha visto muy mal y voy a decirlo con toda franqueza. Nadie ha tenido la delicadeza de venir a decir ‘vamos a conocer qué dice la Constitución, qué permite, cerciorarse de cuáles son los delitos que este hombre -Zelaya- ha cometido’”.
Orarán por Honduras
En Italia y Honduras orarán para que el país alcance la paz.
En una audiencia privada, el papa Benedicto XVI pidió ayer al cardenal Óscar Andrés Rodríguez que se mantuviera en oración por el país.
La Santa Sede no ha informado oficialmente de qué conversaron, pero un vocero en Tegucigalpa dijo que el Pontífice había pedido dejar las divisiones en la familia hondureña.
El padre y vocero de la Iglesia, Juan Ángel López, también hizo un llamado al diálogo y a la reflexión y a deponer cualquier interés de las partes en el conflicto político.
“Zelaya y Micheletti deben sentarse en la mesa del diálogo, ya que por nada puede seguir derramándose sangre hondureña”, agregó el padre López.
El prelado invitó a que participe gente proactiva, que se involucre en las soluciones, ya que “hemos visto a muchas personas viendo la crisis detrás de la tranca, analizando la situación, pero no interactúan en la búsqueda de las soluciones.
No necesitamos ideologías, sino la búsqueda del bien común”, acotó.
