Honduras
El fiscal general Luis Alberto Rubí afirmó ayer que ningún país puede sobreponerse a las leyes hondureñas.
El alto funcionario sostuvo que las presiones de las naciones sudamericanas para que sea separado de su cargo no pueden imperar sobre la Constitución de Honduras, bajo la cual fue nombrado en su cargo.
“Juré ante la Constitución cumplir y hacer cumplir las leyes; no voy a abandonar el cargo”, enfatizó Rubí.
“Nadie, absolutamente nadie de afuera nos va a venir a decir lo que tenemos que hacer. Somos garantes y luchamos por los principios de autodeterminación de los pueblos y la no injerencia de nadie sobre un pueblo soberano como el nuestro”, expresó Rubí.
El Ministerio Público emitió la orden de captura ejecutada contra el ex presidente Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009 por violar la Carta Magna y continuar con su proyecto para instalar una asamblea constituyente.
Rubí aseguró que ningún tipo de injerencia externa hará que sea removido de su cargo, pues cumple con un mandato constitucional.
Zelaya fue destituido por el Congreso Nacional por violar la Constitución de la República y nombró en su lugar a Roberto Micheletti, entonces presidente del Poder Legislativo, por lo que la comunidad internacional condenó a Honduras al aislamiento.
El bloque de países sudamericanos alineados al mandatario venezolano Hugo Chávez ha emprendido una campaña contra Honduras, pidiendo que se destituya al titular de la Corte Suprema de Justicia, al Fiscal General y al Comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio.
