Canadá
Con la típica gorra de béisbol con las siglas de su querido Nueva York y una enorme camisa blanca con la negra imagen del candidato Barack Obama, Spike Lee demuestra sus opiniones, hasta cuando no habla.
Así lo encontramos cuando lo entrevistamos en el Hotel Park Hyatt de Toronto, apenas después de haber estrenado la nueva película "Miracle at St. Anna", en el prestigioso Festival Internacional de Cine. Y detrás de su original forma de pensar, opina abiertamente en cada respuesta, con el mismo polémico estilo que tanto influye su propio trabajo, con lo difícil que le resulta llevar sus ideas al cine.
¿Es verdad que alguien tan importante como usted tiene problemas para financiar sus películas?
No soy yo, el problema para hacer cine es siempre difícil para todos, cuando no se trata de un superhéroe de historietas o una versión cinematográfica de alguna serie de TV. Siempre es difícil llevar una historia original al cine. Y es lo que pasó con esta película, pero tampoco me quejo. Simplemente tuve que arreglarme con lo que había, tratando de conseguir más. Lo bueno es que fuimos a Europa y allá conseguimos la financiación con una distribuidora italiana que ya había distribuido otras de mis películas.
-Una escena de "Miracle at St Anna" donde se queja por otras películas de guerra de Hollywood donde no mostraban ningún soldado negro.
Es un error que viene desde las películas de John Wayne, donde siempre excluyeron a los nuestros y le pateaba el trasero a los nazis o los japoneses. Y en las películas de vaqueros mataba salvajemente a los indios. En una película de John Ford incluso dijo: "El único indio bueno es un indio muerto". Es algo que tenemos que cambiar.
¿Le molesta que se cuestione el patriotismo afroamericano?
El patriotismo de la gente negra ha sido cuestionado en nuestro país por 400 años. Hubo gente de nuestra raza en todas las guerras, incluyendo Vietnam y Corea. El primer norteamericano que murió en una guerra de Estados Unidos había sido un negro. Lo mataron los británicos cuando estábamos peleando contra los ingleses. No es nada nuevo. Es fácil convertirse en héroe levantando un arma cuando el país te ama. Y me parece mucho más patriótico cuando además ni siquiera podíamos votar.
¿Piensa que Obama ganará las elecciones?
Hay esperanzas. Tenemos esperanzas, las mismas que nuestros ancestros tuvieron durante la esclavitud, yendo a la iglesia, cantando canciones espirituales, rezándole al Todopoderoso, esperando que algún día podamos conocer al ‘elegido’, que algún día llegaremos a él.
¿Historias como éstas se enseñan en las escuelas de Estados Unidos?
No. El sistema de educación en general deja muchos temas afuera. Se cortan las clases de arte o incluso educación física. Los jóvenes norteamericanos están creciendo sin entender la música, el arte o son obesos, porque no tienen actividades físicas y sólo juegan videojuegos. El problema va mucho más allá de las clases de historia.
¿Y usted aprendió algo nuevo en medio de la investigación para filmar esta película sobre la intervención de los soldados negros en Segunda Guerra Mundial?
No me gusta decir que es una historia afroamericana. Estos hombre ayudaron a cambiar la historia mundial.
Es una historia mundial en la que contribuyeron los nuestros. No sólo ayudaron a que Estados Unidos ganara la guerra, sino también ayudaron a liberar un país entero como Italia. Ayudaron a afectar la historia mundial.
He aprendido mucho sobre la esclavitud o el movimiento de derechos civiles. Pero nuestros soldados afectaron los resultados de nuestro mundo entero. Tus hijos y mis hijos. Por eso, la historia es mucho más que una anécdota afroamericana.
