Honduras
Roger Rojas es recordado por muchos olimpistas por haber labrado el camino para quitarse de encima esa paternidad que tenía Motagua en finales.
Rojas anotó dos goles aquel 2 de mayo, cuando los albos ganaron el primer partido de la final 3-1 con ayuda de Reynaldo Tilguath, descontando el brasileño Marcelo Cabrita.
“Estamos listos, sólo esperamos órdenes del profesor Juan Carlos Espinoza y si no me toca jugar, pues voy a apoyar al compañero. Le he anotado goles a Motagua y en la final pasada que les ganamos. Espero que en esta final se vuelva a repetir”, dijo.
Ro-Ro fue la figura en aquella ocasión en que los albos ganaron su copa 23 y esta vez ha tenido que “calentar banca”, ya que sus compañeros Douglas Caetano y Ramiro Bruschi han sido los titulares en el equipo de JC.
“Es complicado, pero también hay que tener paciencia. Los compañeros delanteros lo están haciendo bien y eso alegra a la afición, pero hay que ser leal y esperar el momento”.
A pesar de no estar participando, Rojas se siente contento de que sus colegas en el ataque estén haciendo un buen trabajo. “A uno lo hace sentir bien que la delantera esté funcionando. No me molesta que Bruschi y Caetano estén anotando goles porque son mis compañeros”, dijo.
La convicción de Rojas
El atacante ya sabe qué es levantar una copa con los albos y espera volver a tener esa sensación. “Tenemos mucha fe y determinación de que el domingo levantaremos la copa. Hay que echarle ganas porque será un bonito partido”.
Sobre el apoyo masivo que recibieron los albos en esta final, dijo que le alegra ver una gran mayoría de olimpistas apoyando al club.
“Es de felicitar a la gente por ese ambiente que se vivió. Así se deben jugar los partidos, con estadio lleno, y esperamos que la gente siga llegando”.