Honduras
Es un jugador muy susceptible a las lesiones, pero cuando est谩 en la cancha es un gatillero punzante, acostumbrado a definir finales.
Me refiero al atacante olimpista Ramiro Bruschi, que se convirti贸 en la figura del primer partido de la final contra el Motagua con su brillante gol de cabeza que les dio el empate 2-2 a los merengues.
El peque帽o jugador desde el primer tiempo fue una pesadilla para la zaga motag眉ense con sus desbordes por la derecha y la izquierda.
Sergio Mendoza y Johnny Lever贸n probablemente so帽aron anoche con 茅l y sigue siendo una inc贸gnita para el t茅cnico del Cicl贸n, Ram贸n Maradiaga, para el segundo y definitivo encuentro de la gran final del f煤tbol hondure帽o. El uruguayo no s贸lo sorprendi贸 ayer por esa gala de t茅cnica individual y derroche de velocidad que todos ya le conocemos.
Lo que verdaderamente nos sorprendi贸 fue el impresionante resorteo con que en m谩s de una ocasi贸n les gan贸 en el salto a jugadores que le llevan al menos medio metro de estatura. De hecho el gol del empate 2-2 se debi贸 a un tremendo salto con que super贸 a los zagueros motag眉enses.
Bruschi se volvi贸 a ce帽ir el traje de h茅roe y evit贸 que la afici贸n blanca se fuera a casa con los dientes destemplados y con la amargura de haber perdido el primer partido de la final contra el ac茅rrimo rival, que ya contaba con esos primeros tres puntos.
La afici贸n le recompens贸 su esfuerzo al salir de la cancha con una sonora ovaci贸n en se帽al de gratitud por el gol que les regal贸 y porque vieron a un jugador entregado, que en muchas ocasiones aliment贸 a sus compa帽eros para ir al arco. Para su infortunio, ellos fallaron, pero 茅l sigue brillando en finales.
