Honduras
Un esfuerzo increíble fue el que demostró durante los minutos que estuvo jugando el capitán del Olimpia Danilo Turcios en el primer partido de la final contra Motagua.
En un comienzo se pensaba que Dani no sería de la partida, pues durante la semana pasada sufrió un cuadro clínico ocasionado por una severa fatiga.
“Al comienzo se pensó que no jugaría, pero había que tomar un riesgo y hacer un esfuerzo para ayudar al club. El cuerpo técnico me dio el visto bueno y no me iba a negar a jugar porque todos los futbolistas queremos estar dentro de la cancha en un partido de final, no verlo desde afuera. Gracias a Dios pude desarrollar un poco más de 60 minutos para beneficio del club”, dijo.
El técnico albo Carlos Restrespo sorprendió a todos cuando decidió poner desde el principio al diminuto jugador que terminaría convirtiéndose en pieza clave para la obtención del triunfo 3-1 sobre los azules.
“Lo bueno es que pudimos ganar el primer tiempo de esta final; pero somos conscientes que todavía no hemos logrado nada. En el segundo partido las cosas se pueden definir para cualquiera de los dos clubes, así que hay que trabajar duro durante la semana”.
Dani y Ramón Núñez fueron los cerebros de la mediacancha olimpista al crear la mayor parte de jugadas ofensivas que terminaron dañando al cuadro motagüense. Según el mediocampista, una de las claves para la obtención del triunfo que desde que comenzó el partido, se comprometieron a no fallar las jugadas claras que se llegaran a generar.
“Cuando Olimpia se propone a hacer las cosas, bien como las hicimos en el primer partido, pocos equipos nos pueden faltar al respeto y el domingo lo demostramos”.
Durante la semana antes del primer juego, Danilo Turcios manifestó que se quería ir del club siendo campeón y con lo obtenido en el primer juego está a punto de concretar lo predicho. “Ya dimos el primer paso, quiero dejar feliz a toda la gente que muere por el equipo. Falta todavía el segundo partido, así que hay que luchar para lograr el objetivo”, dijo.
De no haber anotado el gol del descuento el brasileño Cabrita para los azules, los blancos hubieran agigantado aun más las posibilidades de quedarse con la copa; pero Dani fue objetivo y declaró que antes que comenzara el partido nadie pensaba que el marcador terminaría de esa forma.
“Todo mundo decía que ambos clubes empatábamos 0-0 y no que ganaríamos 3-1. Pero no tenemos que caer en la confianza y en el triunfalismo que con dos goles de ventaja ya somos campeones, eso nos puede matar”.
Sobre el altercado que tuvieron al final del partido Amado Guevara y el Principito, el capitán blanco pidió tomar el asunto con calma porque “solamente fue una calentura de partido. Somos grandes amigos que nos tratamos como hermanos, les juró que estaremos de vuelta comiendo del mismo plato”.