Honduras
En su segunda final como jugador profesional, Roger Rojas demostró que tiene madera para hacer grandes cosas con el Olimpia y con sus dos goles contribuyó ayer a que su club ganara el primer duelo de la lucha por el título.
El “Ro-Ro” con sus dos anotaciones se convirtió en la figura del partido, sin echar de menos a Ramón Núñez, que hizo de las suyas con las tres asistencias.
Cuando el partido se encontraba 1-0 con un tanto de Reynaldo Tilguath, el atacante de los albos anotó su doblete. En ambos demostró su olfato de gol, que por ratos le falla, pero siempre estará presente.
El primero llegó en una jugada individual de Ramón. Se fue por la banda derecha, encaró a Ricardo Canales y se la pasó a Rojas, que solo y con el marco servido puso el 2-0 a los 40 minutos.
El otro fue similar, pero hasta en el segundo tiempo, a los 57 minutos, Núñez hizo lo que quiso con la defensa azul. Entró en el área luego de hacer bailar varias veces a Milton Reyes, se la pasó Rojas, que otra vez sólo llegó a tocarla y anotó el tercero del juego y el segundo en su cuenta personal.
“Fue una tarde muy especial y por eso le doy las gracias al profesor, que me dio confianza, y a mis compañeros porque también estuvieron conmigo. Gloria a Dios que todo salió bien”, apuntó el jugador con cierta serenidad.
CASI ES HAT TRICK
Cuando Marcelo Cabrita ya había conseguido el descuento, le quedó una muy clara a Rojas. Quedó en un mano a mano con Ricardo Canales y se enredó en el balón; luego se la pasó a Bruschi, que también la perdió.
“Estuve cerca de anotar otro gol, pero esto es así y por eso debo seguir trabajando para asegurar la que quede en el siguiente partido porque el objetivo de Olimpia es quedar campeón”.
Lo que no quiere es cantar victoria, pues considera que lo decisivo será el próximo sábado en el juego de vuelta. “Gracias a Dios conseguí dos goles, pero faltan noventa minutos, así que no salimos felices, sino comprometidos a seguir trabajando para el siguiente partido”.
“YA LO HABÍA SOÑADO”
Roger dice que uno de sus anhelos cuando era pequeño era ser protagonista en la lucha por un título. “Éste es uno de mis tantos sueños desde niño. Por suerte pude anotar, pero no puedo celebrar. Debo tener los pie sobre la tierra y ser humilde porque se acerca el partido de la gran final”.
Por eso está tranquilo y espera lo que se desarrollará el próximo fin de semana. “No nos sentiremos campeones hasta que el técnico pite los 90 minutos del segundo partido. No podemos creernos los campeones todavía”.
Reconoce que tenía muchas expectativas desde antes del compromiso. “Me sentía alegre con mi virgencita de Suyapa porque yo le pedía que diera fuerzas a mí y a mis compañeros. Por eso me encuentro alegre porque ella nos protege siempre”.
El año pasado, Roger disputó su primera final y por ende ésta es la segunda final en que compite. Por eso se esforzó, porque la gente se fuera satisfecha del estadio Nacional. “Ha sido muy difícil porque las finales son bien apretadas, pero me gustan porque son bonitas y la gente las disfruta. Yo las disfrutaba como niño y ahora como jugador”.
De sus dos tantos, dice que se trata de un compromiso colectivo de salir victoriosos en este duelo del que saldrá el nuevo monarca del fútbol catracho. “Estos goles significan que queremos ser campeones”.
