Italia
El alemán Paul Biedermann le propinó ayer a Michael Phelps su primera derrota en cuatro años en una competencia de envergadura al ganarle al multicampeón olímpico en la final de los 200 metros estilo libre del mundial de natación.
Prácticamente desconocido fuera de su país antes de esta competencia, Biedermann borró al australiano Ian Thorpe del libro de récords en los 400 metros estilo libre y derrotó a Phelps, el competidor olímpico más exitoso de la historia, todo en sólo tres días.
Biedermann batió el récord mundial para los 200 libres al cronometrar un tiempo de un minuto y 42 segundos, triturando por 96 centésimas la marca que el mismo Phelps fijó el año pasado en los Juegos Olímpicos de Beijing.
Phelps quedó a más de un cuerpo de diferencia al registrar 1:43.22. “No estoy complacido”, dijo el estadounidense, reconociendo que no está en su mejor forma tras tomarse seis meses de descanso después de su gran hazaña en China.
Phelps no perdía en las grandes citas internacionales desde que Ian Crocker le superó en la final de los 100 mariposa en el mundial del 2005.
Pero el desempeño de Biedermann atizó, incluso, más debates en torno a los trajes de baño de alta tecnología que la Federación Internacional de Natación prohibió en las competencias oficiales a partir del 2010.
Biedermann utilizó un Arena X-Glide, traje de poliuretano que es considerado más rápido que el Speedo LZR Racer, que usó Phelps.
