Los Serums o sueros son auténticos concentrados de belleza capaces de reparar la piel más deteriorada: la calman, la reparan, la desintoxican y le devuelven la vitalidad. Son más concentrados que una crema normal ya que llegan a penetrar directamente alcanzando hasta la tercera capa de la piel. Son ideales en la lucha contra las arrugas y para calmar los estragos que la climatología causa en la piel. Cuando tu cutis está dañado, debe alimentarse y nutrirse, por eso es necesario el suero para que se mantenga con una belleza constante que además ayuda a reparar y rellenar las arrugas para que la piel luzca rejuvenecida. Para su aplicación siempre es recomendable aplicarlo antes de la crema. Existen diversos tipos de sueros según la necesidad de la piel: están los sueros de firmeza para reafinar las líneas de expresión, los sueros de colágeno que sirven para las pieles que producen poco de este ingrediente y los sueros de hidratación.Los sueros se utilizan de acuerdo a la edad y a la necesidad de la piel, sin embargo, es muy recomendable empezar a utilizarlos a partir de los 30 años.“Los sueros van directamente y trabajan en un 50 por ciento más que la crema”, aseguró la especialista de Lancome, Sonia López.Sus funciones principales son: reparación, protección y eliminación de las arrugas. Sin embargo, es necesario acudir a un especialista para escoger el que mejor te conviene.
“Si las personas no utilizan bien los sueros o si los aplican de una forma incorrecta, entonces tendrán una reacción que daría como resultado: un tipo de brote o alergia en la piel. Por lo que siempre debes pedir las instrucciones al experto”.
Sonia lópez
Especialista Lancome
Magie
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