Honduras
Aunque carga con la responsabilidad de la realidad que vive el Olimpia, descalificado de la Champions, pese a su triunfo contra el Joe Public, con incierta calificación a pocos partidos de concluir las vueltas regulares y además, tener encima el derbi capitalino ante Motagua, Juan de Dios Castillo parece ser el menos indicado para definir la actualidad del cuadro blanco.
El Cuate patenta una frase que puede caer mal a los hinchas más extremistas: "Cuando llego a mi casa, no pienso en el clásico...".
La mañana de ayer, el Rey de Copas ha iniciado lo que equivaldría a una verdadera "cruzada" por llegar a la final y ganar el título local.
Lo único que le queda es salvar la temporada opacada por la tempranera eliminación de un grupo relativamente fácil de la Champions, aunque el discurso del grupo sigue siendo el mismo: "Se hizo un buen torneo, nadie nos pasó por arriba, nos ganamos un ocho de 10", resumió el DT.
"El clásico no me quita el sueño, me quitaría el sueño si no trabajara, pero como lo hago todos los días, ¿por qué?", se preguntó.
"Contra el Public fuimos certeros para definir e hicimos un fútbol práctico, donde todos luchan, todos ayudan, cuando juegas así, la victoria casi siempre está de tu lado.
De repente nos complicamos y empezamos a conducir de más.
La pierdes y no luchas para recuperarla y te metes en problemas.
Finalmente dijo que "en un clásico la motivación viene sola, todos quieren jugar, mostrarse, pero no tiene que ser una motivación emocional sino que sea demostrada en la cancha".
