Brasil
El aumento demográfico ocasiona la creación de grandes urbes. Algunos gobiernos, pensando en el desarrollo de la sociedad, lograron crear localidades que hoy son impresionantes metrópolis.
En 1956, cerca de 60,000 trabajadores comenzaron a laborar sobre una región desértica en el estado de Goiás, en Brasil. El 21 de abril de 1960, el Gobierno brasileño fundó en ese terreno la ciudad de Brasilia.
En un inicio sólo 140,000 personas decidieron trasladarse a la nueva ciudad en la que se erigieron edificios monumentales, palacios de Gobierno y el lago Paranoá. Actualmente, la capital brasileña tiene una población de más de 2 millones 600 mil habitantes en un superficie de 5,800 kilómetros cuadrados. Brasilia fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987 por la Unesco.
Retrocediendo en el tiempo, en mayo de 1703, el zar Pedro el Grande decidió crear una ciudad en el este de Rusia, sobre el río Neva, para tener una ventana hacia el mundo occidental.
El monarca llamó a varios arquitectos para que diseñaran la nueva ciudad. Los nobles fueron obligados a retirarse de Moscú y trasladarse a San Petersburgo.
A partir de 1712, San Petersburgo fue considerada como la capital Rusia, hasta la revolución rusa, cuando los poderes de Gobierno regresaron a la ciudad de Moscú.
A finales del siglo XVII, el Gobierno norteamericano planificó una urbe al este del país. En 1790, el Congreso de Estados Unidos decidió establecer su capital en dicha zona. En un inicio fue nombrada District of Columbia; posteriormente se le cambio el nombre a Washington DC en honor al primer presidente norteamericano George Washington.
En México, Ciudad Sahagún fue la última gran ciudad planificada. Varias empresas nacionales e internacionales comenzaron a poblar la ciudad.
