Honduras
Las acciones de protesta terminaron en vandalismo con severos daños a la propiedad privada y la del Estado.
Los maestros, acompañados por seguidores del ex presidente Zelaya, protagonizaron el tercer dÃa de disturbios. Además de volver a intentar agredir a la PolicÃa Nacional, tenÃan la intensión de incendiar el Congreso Nacional y casi lo logran.
En el estacionamiento del Congreso Nacional, al menos cuatro vehÃculos resultaron dañados al incendiarse varias palmeras con las bombas molotov lanzadas por los manifestantes.
La protesta comenzó en las inmediaciones de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán.
De ahà salieron con dirección a Casa Presidencial para protestar por las últimas medidas que se han tomado en contra de los gremios magisteriales que se niegan a dar clases.
A eso de las diez de la mañana, los manifestantes se trasladaron hasta las cercanÃas de la embajada de Estados Unidos, donde se dedicaron a protestar por la llegada del presidente Barack Obama a El Salvador.
La estadÃa en este sector de la capital duró alrededor de media hora, pues un significativo grupo de policÃas y militares no les permitió el acceso a la sede diplomática.
En el Congreso
A raÃz de que la protesta no tenÃa razón de ser, las personas que participaron en la manifestación determinaron trasladarse hasta los bajos del Congreso Nacional, donde causaron disturbios que afectaron la propiedad pública y en contra de la población.
Los maestros y zelayistas se tomaron la calle que pasa entre el Congreso y el Banco Central de Honduras, donde obstaculizaron el paso de vehÃculos y peatones.
En este lugar, los manifestantes insultaron y provocaron a los uniformados, al grado de lanzar bombas molotov contra cinco vehÃculos que estaban en el estacionamiento del Congreso Nacional, a los que les quebraron los vidrios y quemaron parte de ellos. Ante estos actos, los miembros de la PolicÃa Metropolitana procedieron al desalojo, con el uso de bombas lacrimógenas.
Los comerciantes decidieron cerrar las puertas de sus negocios y refugiarse en el interior por temor a ser vÃctimas del vandalismo. Sin embargo, debido a la presencia de gases lacrimógenos usados para disolver la manifestación, varias personas fueron afectadas y requirieron asistencia médica.
Afectados
Decenas de niños y familias, que nada tienen que ver con la crisis educativa, estuvieron ayer en grave riesgo luego de que dirigentes lanzaran piedras contra los restaurantes donde departÃan.
Las piedras impactaron contra los vidrieras que protegen las áreas de diversión para infantes.
Según testigos, los niños entraron en pánico y algunas madres incluso tuvieron que subir a los juegos para ayudarles a bajar.
Además de causar daños a la propiedad privada, los dirigentes magisteriales y los zelayistas destruyeron rótulos y mancharon paredes a lo largo de su recorrido hacia el centro de Tegucigalpa.