México
Casas abandonadas, comercios cerrados, éxodo de habitantes hacia Estados Unidos y otras partes de México. Este es el panorama que vive Ciudad Juárez, la ciudad más violenta del país y de buena parte del mundo occidental.
La urbe fronteriza, que en 2007 era un polo de desarrollo económico ejemplo para todo el país, está ahora sumida en el miedo y en la inseguridad, por la guerra que libran los carteles para controlar la ruta de la droga hacia Estados Unidos y por la lucha que el presidente Felipe Calderón lanzó contra el crimen organizado, que ha dejado más de 30.000 muertos en todo el país desde diciembre de 2006.
Según estimaciones del diario mexicano Reforma , 3111 personas murieron el año pasado por acciones relacionadas con enfrentamientos entre carteles de la droga y las autoridades. La cifra de muertos en Ciudad Juárez representa una cuarta parte de los registrados en todo el país. Según Reforma, en 2010 hubo 11.583 asesinatos vinculados al crimen organizado.
Entre las víctimas en Ciudad Juárez figuran más de un centenar de agentes de la policía. El último día del año pasado, un comando armado mató a dos policías municipales y dejó a otro gravemente herido.
El 31 de diciembre fue incendiada una escuela con bombas molotov, y el 28 de diciembre dos estudiantes fueron asesinados y quemados por sicarios, entre otros hechos de violencia que se registraron en las últimas semanas.
éxodo
Se calcula que unas 230.000 personas han dejado la ciudad desde 2008 y que unas 33.000 viviendas están abandonadas a causa de la crisis de seguridad, según datos de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
“Hasta 2007 la ciudad vivía un auge de la industria maquiladora (que elabora productos textiles, principalmente para la exportación). Sin embargo, ahora aquí cerca de mi casa las ves completamente abandonadas”, relata Jorge Gaytán, un abogado que reside en Ciudad Juárez. De hecho, el gobierno de Veracruz se ha abocado a la tarea de regresar a su estado a los llamados “juarochos” y fletó varios vuelos para el operativo, que las autoridades han calificado de “rescate” ante la crisis de inseguridad que vive la ciudad. Y no sólo los veracruzanos están dejando Juárez; también el personal sanitario ha comenzado a emigrar ante las amenazas, los secuestros y extorsiones que padece el gremio. En el Instituto Mexicano del Seguro Social hay un déficit de 250 médicos tan sólo en el área de especialidades, ya que nadie quiere una plaza en Ciudad Juárez.
Para los empresarios fronterizos, el crecimiento de la violencia en la ciudad fue devastador: negocios de todo tipo se ven obligados a pagar una cuota económica a los grupos criminales para poder trabajar.
Como consecuencia, en los últimos cuatro años 5000 comercios cerraron en Ciudad Juárez. En el Paso, la ciudad ubicada del otro lado de la frontera, la cantidad de negocios instalados por empresarios que huyen de la violencia en Ciudad Juárez se disparó en 2010 hasta en el mil por ciento.
“Tengo amigos que siguen trabajando aquí como gerentes en la industria maquiladora, pero se trasladaron a El Paso para vivir, porque los han extorsionado. A mí también me llamaron para extorsionarme; es algo muy habitual en la ciudad”, cuenta Gaytán.