Honduras
El embajador itinerante de Honduras ante la Unión de Naciones del Sur, Unasur, Jorge Arturo Reina, recibirá un salario mensual de 5,500 dólares, equivalentes a 103,000 lempiras, reveló el canciller de la República, Mario Canahuati.
“El trabajo de Reina será compartir iniciativas que se están dando en el país, de manera que podamos tener, como en todas las diferentes embajadas, voceros que den a conocer qué tipo de acciones se están tomando en el país”, indicó Canahuati.
El canciller no explicó si este salario de Reina es libre de gastos de representación y viáticos o se cubrirán con el mismo pago.
La mayoría de países de la Unasur no reconocen al gobierno de Lobo en respaldo al derrocado ex presidente Manuel Zelaya.
Condiciones
Antes de su nombramiento, Reina, desde su cargo de embajador de Honduras ante la ONU, hizo varios esfuerzos para que ésta y otras organizaciones tampoco reconocieran a la nueva gestión presidencial.
Reina había condicionado la aceptación de trabajo de embajador si al ex presidente Zelaya se le anulaban todos los juicios que se entablaron en su contra, incluyendo los que tiene por corrupción.
Pero Canahuati aseguró que “en absoluto” (se hizo tal petición), el diplomático no puso ninguna condición para realizar esa misión.
Todavía no acepta
Mientras el Gobierno asevera que el ex asesor de Zelaya ya dio el sí para fungir como embajador itinerante, Reina dice que todavía está analizando si da el sí. “Yo todavía no he tomado la decisión definitiva, y ya comienza a aparecer el enfrentamiento que hay en la sociedad hondureña, eso es como consecuencia de lo que ha pasado en el país, todo se vuelve conflicto, en vez de unir al país lo dividimos”, dijo.
Reina se encuentra en una encrucijada, ya que es rechazado por amplios sectores que defendieron la democracia y es cuestionado por la resistencia liberal, que lo tilda incluso de traidor, oportunista y “chambero”. “Estoy dispuesto a dar explicaciones para que se den cuenta que la actitud que tengo no es la de estar buscando un cargo o una chamba. No, por favor, es una actitud distinta, absolutamente diferente.
En consecuencia, si por llegar a la conclusión de que no es necesario que yo acepte o que no es conveniente que no acepte, simplemente no acepto”, aseveró Reina.
