Honduras
Ricardo Ravelo, periodista especializado en temas de seguridad y narcotráfico, presentó su más reciente libro “Osiel, vida y tragedia de un capo”, una biografía de quien fuera líder del Cartel del Golfo y una obra clave para entender la fuerte violencia que azota a México.
Dos años le llevó a Ravelo escribir su libro que narra los pasajes más significativos de la vida de Osiel desde su niñez, su vida desarrollada en un medio hostil en Tamaulipas, donde todo huele a delito. En la presentación de su libro en el Palacio de Minería en Ciudad de México, LA PRENSA conoció detalles del porqué de su libro y se conversó con él sobre cómo los Zetas, hasta hace no mucho brazo armado del Cártel del Golfo, se independiza.
El libro narra la biografía de Cárdenas documentada con expedientes que el escritor va hilando para dar un perfil lo más completo posible de Osiel Cárdenas, quien fue jefe del Cártel del Golfo, y cómo traficó drogas desde un penal de máxima seguridad.
¿Cómo surgen Los Zetas en el Cartel del Golfo?
Surgen los Zetas con el Golfo, pero ahora ya tienen vida independiente. Osiel fue el que pidió a Arturo Guzmán Decenas, un ex militar que ya fue asesinado, que le forme un cerco de seguridad, precisamente porque le tiene mucho miedo a su socio Salvador Gómez Herrera, “El Chava Gómez”, un personaje sanguinario. Osiel tenía en proyecto apropiarse de la organización criminal y es por eso que recurre a los militares que ya estaban adscritos a la Procuraduría General de la República, PGR.
Esa apropiación se da entre 1996 y 1997 en el gobierno de Zedillo, que es el que crea la pesadilla. Empieza la militarización del país porque las policías comienzan a ser penetradas por el narcotráfico, rebasadas incluso por violencia del narco y se decide en el Gobierno que un grupo de militares debe ser preparado para enfrentar y coadyudar con la PGR en el combate al narco.
Así nace GAFE, un grupo aeromóvil de fuerzas especiales del Ejército, y un número importante de militares pasan a formar parte de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud, que después desaparece y muchos militares son colocados en las delegaciones de la PGR como estrategia para reforzar el combate antidrogas.
Arturo Guzmán Decenas tenía muchas relaciones dentro del Ejército porque era militar, estaba incorporado al cártel de Osiel Cárdenas, primero como protector y luego como desertor, y es Decenas quien se encarga de reclutar a estos militares que ya estaban en tareas de policía y los incorporan a la organizacion criminal.
Los primeros Zetas sí son de extracción militar, militares puros que se incorporan como brazo armado del Cartel del Golfo y otros como cerco protector de Osiel que temía ser asesinado por rivales en el negocio del narcotráfico.
Ahora los Zetas no son militares puros, hay civiles pero entrenados con prácticas militares y se han incorporado Kaibiles, desertores del Ejercito guatemalteco que son los que han puesto en práctica la decapitación y otras formas de asesinar que crean horror. Los Zetas dominan más de quince estados del país. La Policía en buena parte del país sigue cartelizada, no se ha saneado, más de 300,000 millones de pesos se han invertido para limpiar la Policía y parece que nada se ha logrado.
