Honduras
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, y el embajador de Washington en ese país, Hugo Llorens, inauguraron hoy las nuevas instalaciones de una base naval para el combate del narcotráfico en el Caribe hondureño, financiada por EUA.
La base naval de Caratasca, en el departamento de Gracias a Dios (noreste), fronterizo con Nicaragua, pertenece a la Fuerza Naval de Honduras, y el proyecto inaugurado hoy consistió en nuevos edificios y muelle, dotados con tecnología moderna, con un costo de dos millones de dólares, según Llorens.
Las nuevas instalaciones de la base se encuentran a orillas de la laguna de Caratasca, separada del mar Caribe por una estrecha faja de tierra. Llorens destacó en su discurso que "estas instalaciones vienen a fortalecer la lucha contra el narcotráfico" y que serán un centro de operaciones para combatir el ingreso al territorio hondureño de cargamentos drogas procedentes de Suramérica.
La base permitirá "abarcar toda la costa noreste de Honduras", pero también "será una plataforma para combatir el narcotráfico en la región", gracias a su "ubicación estratégica", apuntó. El diplomático precisó que Estados Unidos también donó dos lanchas rápidas que operarán en la base.
"Nos mantenemos firmes respaldando a Honduras en la lucha contra el narcotráfico", subrayó Llorens, y refirió que el año pasado se decomisaron unas 13 toneladas de drogas en el territorio hondureño. El proyecto comenzó hace más de un año, en el Gobierno del ex presidente hondureño Manuel Zelaya, destituido el 28 de junio de 2009.
Por su parte, el presidente Lobo dijo a periodistas que la base de Caratasca "va a contribuir de una manera mucho más efectiva a la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado", y será importante también para "ejercer soberanía" en esa zona.
Lobo pidió a Llorens en su discurso que "traslade al presidente (de Estados Unidos, Barack) Obama el agradecimiento por este magnífico aporte, que es un gran paso en el combate al narcotráfico y al crimen organizado". "Honduras y Estados Unidos se mantienen unidos en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado", puntualizó el gobernante hondureño.
El departamento de Gracias a Dios, que abarca el extremo noreste del territorio hondureño e incluye la extensa región de La Mosquitia, es uno de los principales puntos de entrada de cargamentos de drogas procedentes de Suramérica por las vías aérea y marítima, según las autoridades locales.
De acuerdo con estas autoridades, lo inhóspito y alejado de ese departamento, que es uno de los más pobres y abandonados de Honduras, facilita las operaciones de los narcotraficantes, que han extendido sus actividades, entre otras zonas, a un amplio corredor entre Gracias a Dios y Copán, fronterizo con Guatemala.
