Honduras
Las autoridades de Seguridad replantearán su estrategia para hacerle frente de manera efectiva al fenómeno registrado en las maras con las mutaciones que han tenido los miembros de esas organizaciones ilícitas.
El ministro y viceministro de Seguridad, Óscar Álvarez y Armando Calidonio, en respuesta a los reportajes publicados por LA PRENSA esta semana en los que se dio a conocer cómo en la clandestinidad las pandillas se han vuelto un emporio con los millones que cobran con el impuesto de guerra, dijeron que la primera acción que tomarán es reactivar las unidades antimaras.
Según el criterio de los funcionarios, desde el 2005 los pandilleros empezaron a cambiar en su forma de operar luego de que ellos los combatieran con éxito desde el 2003 cuando entró en vigencia la reforma al artículo 332 del Código Penal, conocida como la Ley Antimaras, pero no se le dio el seguimiento a esa metamorfosis.
“O sea que yo siento que el Gobierno que estuvo después de nosotros no entendió el mensaje y la estrategia de que esas son organizaciones delincuenciales fuertes que tienen que ser enfrentadas de manera sistemática”, dijo Álvarez.
Los análisis hechos por las autoridades de Seguridad indican que con la aplicación de esa herramienta legal, que tácitamente califica como delito ser pandillero, los mareros sintieron que por su acto de pertenencia, sus tatuajes y su estructura estaban destinados a fracasar, entonces como organización criminal mutaron.
Inteligencia contra maras
El ministro señaló que ante esa situación lo que hicieron primero los mareros fue tomar la decisión de no andar tatuajes e infiltrar las escuelas donde ellos no participaban porque tenían la acciones de vagos de la calle.
“Entonces la estrategia de las pandillas es que ahora logran más conque sus adeptos no se tatúen, que estén en los centros educativos y que se hagan cajeros de los bancos”, indicó.
Ésa es la nueva generación de los pandilleros, pero está la otra parte que se dedica al crimen organizado los que son sicarios de los narcotraficantes y que manejan el narcomenudeo. Otro sector se ha convertido en el cartel del movimiento de personas de Centroamérica a Estados Unidos y del movimiento de droga y en ese proceso unos se hacen sicarios de organizaciones criminales internacionales como los Zetas de México.
“Vamos a reactivar las unidades antimaras. El éxito de una función policial contra delitos específicos es tener unidades especializadas. Eso es como cuando alguien tiene una enfermedad se le da el antibiótico para el mal y no una pastilla Mejoral porque el efecto que tendrá es hacerlo sentir mejor nada más, pero no va a atacar el verdadero problema”, refirió Álvarez.
Resaltó que lo más importante en una unidad especial es reactivarla para recabar inteligencia porque “nosotros podemos ir a hacer una barrida y detener a un montón de gente, pero no se va a resolver el problema”.
En alusión al cobro del impuesto de guerra, dijo que hay que ver quién los organiza y a quién le dan el dinero que cobran.
Replanteamiento
Señaló que las pandillas mutaron y se convirtieron en algo más, pero siempre tienen la característica de estar asociados y agregó que con la labor de inteligencia que realizarán es que investigarán en detalle como están estructuradas y su forma de operar para capturarlas.
Por su parte, el viceministro Armando Calidonio, indicó que con las mutaciones que han tenido las pandilleros hay que replantear las estrategias para combatirlos de manera efectiva.
Dijo que la situación actual de las maras es una combinación de varios factores y ya no tienen particularidades que define en sí a una organización ilícita de ese tipo, por ejemplo la forma de vestir, actuar y ahora se venden al mejor postor.
Calidonio indicó que están analizando el fenómeno de las pandillas, las cuales ahora podrían calificarse como híbrido del crimen organizado y la delincuencia común “que no es una mara necesariamente, pero sí es una asociación ilícita”.
“Para combatirlas hay que reactivar las unidades antipandillas a fin de tener verdaderos sistemas de inteligencia para darles seguimiento e identificar bien su accionar delictivo”, aseveró.
Apoyo internacional
El viceministro manifestó que al problema de las pandillas también hay que darle seguimiento a nivel de la región, intercambiando información con países como El Salvador y Guatemala y también con Estados Unidos, donde las maras siguen firmes sin mayores mutaciones.
Anunció que contarán con el apoyo de las unidades de Inmigración y de Inteligencia contra Pandillas de Estados Unidos y con personal del Buró Federal de Investigaciones, FBI, de ese país que se encuentra en El Salvador.
“Ya tenemos personal preseleccionado para tomar el sistema de estas unidades y vamos a tener un reentrenamiento de estas personas”, apuntó Calidonio.
Resaltó que Estados Unidos le está dando una gran importancia a ese problema, inclusive en el Plan Mérida que tiene que ver con el narcotráfico hay un parte única y exclusivamente para maras y pandillas porque ese país ve a esas organizaciones ilícitas como una seria amenaza.
“Estamos contentos porque nos van a ayudar a entrenar gente en inteligencia antimaras”, enfatizó Calidonio.
Ese país también ya está trabajando en un proyecto piloto en El Salvador y Honduras para reseñar a todos los pandilleros que están en las cárceles y verles sus tatuajes. Uno de los objetivos con ese programa es tener un mejor control ya que permitirá, por ejemplo, verificar si tienen una orden de captura en Estados Unidos, El Salvador o Guatemala.
Acciones inmediatas
“Va haber un replanteamiento en la estrategia contra las maras, la cual está vinculada a una estrategia internacional”, señaló.
A criterio del viceministro hubo un desenfoque en cuanto a ese fenómeno en los últimos cuatro años.
“Creo que después de que dejamos la Secretaría de Seguridad no hubo la astucia o la certeza de poder revisar los planchones que se estaban cometiendo y no evaluaron resultados.
Nosotros sí vamos a tener indicadores de gestión y les vamos a dar seguimiento para de esa manera ver si todas la acciones están dando los resultados que nosotros queremos”, aseveró el funcionario.
El ministro y viceministro manifestaron que mientras montan la unidad contra maras, como medida inmediata para enfrentar ese problema van a empezar a ejecutar madrugones, atardeceres y anocheceres, y eso significa que donde hay una zona caliente y hay mucha queja van a entrar para capturar personas.
