Honduras
Mientras el presidente Roberto Micheletti solicita que el diálogo para encontrar una salida a la crisis política se traslade a Tegucigalpa, el mediador y mandatario costarricense, Óscar Arias, analiza la propuesta del Gobierno hondureño para enviar una persona de confianza para que conozca de primera mano la situación en el país.
Micheletti le pidió a Arias que envíe una delegación de alto nivel o un representante a Tegucigalpa para que dialogue con los diversos sectores y que explique los alcances del Acuerdo de San José.
Delegación de embajadores
El Premio Nobel de la Paz afirmó que Micheletti sugirió como enviado a Enrique Iglesias, ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, actual Secretario Iberoamericano y amigo personal.
“Don Enrique Iglesias de pura casualidad acompaña a la vicepresidenta española (María Teresa Fernández) este fin de semana, de tal manera que lo tendré aquí y podré conversar con él. Es algo que tenemos que meditar y además necesitaríamos por supuesto de la anuencia de Enrique para realizar esta labor”, dijo Arias.
Agregó que Iglesias, de aceptar ir a Honduras, tendría que encontrarse con varios sectores, “pero fundamentalmente con empresarios que están apoyando (a Micheletti) y que han sido muy reticentes a considerar la posibilidad de que Manuel Zelaya sea restituido”.
Pero la propuesta de Micheletti no incluye sólo encuentros con empresarios, sino con sindicatos, iglesias cristianas, colegios profesionales, sociedad civil, partidos políticos y el resto de los poderes constituidos. A esta propuesta se suma una idea de la Organización de Estados Americanos, OEA, de enviar una misión de embajadores.
El premio Nobel de la Paz 1987 comentó que durante la cumbre de Tuxtla habló con el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, quien convocó para hoy a una reunión en la entidad para tratar el tema. Por lo tanto, dijo: “Me tomaré unos poquitos días para tomar esa decisión”.
Destacó que la OEA evalúa la posibilidad de enviar una delegación al más alto nivel, con embajadores de dicha organización para reunirse con los diversos poderes en Honduras. De aceptarse la propuesta de Micheletti que Iglesias viaje a Honduras y la OEA envía una misión de alto nivel, la solución a la crisis política se gestará en suelo catracho.
La idea de que las delegaciones vengan a dialogar con los diversos sectores se busca una salida nacional a la crisis, ya que las personalidades obtendrían la visión de los sectores nacionales y no solamente la de Manuel Zelaya y de la OEA.
Pero Arias tiene el control de la mediación, ya que obtiene el respaldo absoluto de la comunidad internacional, excepto de los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) y del propio Zelaya, que ya no aceptan su papel en el caso hondureño.
A pesar de que Arias ha dicho que dialogará con Iglesias para que viaje a Honduras, el mandatario no se olvida que su meta principal es restituir a Zelaya en el poder.
Incluso mencionó que podrían salir nuevas medidas contra el Gobierno. “Ciertamente ha habido mucha presión internacional... se han eliminado visas y posiblemente se extienda la eliminación de esas visas a más gente. El Gobierno español ha dicho que quisieran introducir a la Unión Europea la posibilidad también de eliminar visas y no puedo revelar algunas otras sanciones que se están considerando en muchos países”, manifestó.
Arias insiste que la única salida es el diálogo, en contraposición a Zelaya que lo declaró fracasado.
El mandatario costarricense presentó el miércoles de la semana pasada su Acuerdo de San José donde expone los puntos a la solución de la crisis política, que ya lleva más de un mes.
Arias es apoyado por Estados Unidos, la Unión Europea y el grupo de Río para buscar una salida a la crisis.
El presidente mexicano Felipe Calderón, de visita oficial en Costa Rica, dijo que los integrantes del Grupo de Rio están de acuerdo en “respaldar los esfuerzos de paz que está haciendo óscar Arias como mediador y no debilitar mediante la multiplicación de instancias de esfuerzos”.
Más acusaciones contra Mel
La Fiscalía General de la República presentó ayer una nueva denuncia contra el destituido presidente Manuel Zelaya, esta vez por el delito de falsificación de documentos públicos. Zelaya aprobó como emergencia un decreto que autorizaba un gasto de 27 millones de lempiras en publicidad.
“Se presentó un requerimiento fiscal contra Manuel Zelaya y (su ex ministro de la Presidencia) Enrique Flores Lanza por fraude, abuso de autoridad y falsificación de documentos públicos”, explicó Melvin Duarte, portavoz del Ministerio Público.
La denuncia se debe a la aprobación, en enero de este año, del gasto de 27 millones de lempiras, argumentando una situación de emergencia, según la Fiscalía. Con la acusación también se afecta a otros dos antiguos ministros del Gobierno del mandatario destituido el 28 de junio.
“El decreto no cumplió con los requerimientos de la ley para los decretos de emergencia porque no fue aprobado en Consejo de Ministros ni publicado en La Gaceta, el diario oficial”, indicó Duarte.
Por ello, el Ministerio Público considera probado el delito de falsedad ideológica, ya que, aunque fue firmado por los funcionarios correctos, el documento falta a la veracidad de los hechos.
Además de Zelaya y Flores Lanza, la Fiscalía denunció a la ex ministra de Finanzas Rebeca Patricia Santos y al que fuera gerente de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), Jacobo Lagos, por abuso de autoridad y uso de documentos públicos falsos en relación con el mismo decreto. La acción es promovida por la Fiscalía Especial de Lucha contra la Corrupción, que ha solicitado al Tribunal librar orden de captura contra el ex gobernante, que se encuentra en Nicaragua.
Alerta migratoria
Los fiscales han solicitado una alerta migratoria, que se reciban declaraciones de imputados y que se aplique la detención judicial como medida cautelar por el término de la ley para inquirir.
El Ministerio Público supone a Zelaya y Flores Lanza autores directos del delito de falsificación de documentos públicos, tres delitos de abuso de autoridad y el delito de fraude en perjuicio de la administración pública y la fe pública.
El juez José Antonio Palacios dijo que el requerimiento fue presentado ayer, y tiene un término de tres días para resolver de conformidad con la ley.
Esta denuncia, explicó Duarte, se une a las que ya abrió la Fiscalía General a Zelaya por delitos contra la forma de Gobierno, traición a la patria, abuso de autoridad y usurpación de poderes, relacionados con la consulta que intentó celebrar el 28 de junio, cuando fue derrocado, para promover una Asamblea Constituyente y que había sido declarada ilegal por varias instituciones del Estado.
Zelaya fue expulsado del país por el Ejército ese día y el Congreso Nacional nombró presidente interino a Roberto Micheletti.
De los funcionarios del gobierno de Zelaya también pesa orden de captura contra la ex gerenta de la Enee Rixi Moncada y el ex comisionado vicepresidente Arístides Mejía por los delitos de fraude y abuso de autoridad por un millonario alquiler de edificio en forma irregular.
Rebeca Santos también fue acusada en este caso por formar parte de la junta directiva de la estatal de energía eléctrica.
Zelaya se encuentra desde hace varias semanas en Nicaragua, intentando ingresar al país. Se ha mantenido llamando a la insurrección pero no ingresa, ya que las autoridades policiales y del Ejército de Honduras han confirmado que ejecutarán la orden de captura en su contra.
Sectores políticos, sociales y religiosos de Nicaragua le han pedido que deje de llamar a la violencia o se retire de su país.
Se reúne con Llorens
Ayer, el embajador de Estados Unidos en Honduras, Hugo Llorens, visitó a Zelaya.
El diplomático reiteró que su Gobierno sólo reconoce como presidente constitucional hondureño a Manuel Zelaya.
Llorens dijo que “fue un placer vernos de nuevo con el presidente José Manuel Zelaya de Honduras”.
La cita en Managua, que duró más de dos horas ayer al mediodía, fue para hablar sobre cómo restaurar el orden constitucional y democrático en Honduras, de manera pacífica.
Otros funcionarios norteamericanos dijeron a la prensa que Washington apoya una salida pacífica a la restauración del orden constitucional en Honduras como lo ha propuesto el presidente Óscar Arias de Costa Rica.
“Es intromisión”
El presidente Micheletti calificó ayer como una intromisión la reunión que Llorens realizó con Zelaya en Managua.
“No puedo hacer comentarios sobre algo de lo que no tengo conocimiento, pero si ustedes están seguros de eso y saben que (el embajador) se ha reunido con él (Zelaya) para hacer eso, es una intromisión”, declaró ante una consulta de los periodistas.
”El señor embajador está cometiendo un grave error si está haciendo eso, pero si no, no deja ser más que un comentario”, agregó Micheletti tras tomar juramento a dos funcionarios de su gobierno en una ceremonia en el Salón de la Democracia.
“Nosotros no queremos interferencia de ningún país en los asuntos de Honduras”, expresó Micheletti.
OEA se reúne hoy para analizar crisis hondureña
Washington. Al inaugurar el Primer Encuentro Birregional entre Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal) y la organización de partidos políticos más importante de Asia, la Icapi -que se realiza hoy y mañana en el Palacio San Martín-, el canciller argentino Jorge Taiana habló sobre la crisis en Honduras.
El jefe de la diplomacia argentina anunció que “ hoy va a haber una reunión importante de la Organización de Estados Americanos, OEA, y veremos cómo se avanza ahí.
Creemos que hay que seguir aumentando la presión para que retrocedan y permitan el retorno del presidente constitucional Manuel Zelaya, para que se cumpla con lo establecido por el organismo regional”.
Taiana reiteró el compromiso de Argentina y de todos los Gobiernos de América Latina con el restablecimiento pleno y la restitución de Zelaya a su cargo de presidente constitucional de Honduras.
Subrayó que la postura argentina respecto a lo que ocurre en Honduras “ha sido muy firme: insistimos en que es inaceptable y queremos rescatar la resolución del Mercosur de la semana pasada -que fue una iniciativa argentina- de señalar que no se aceptará ningún Gobierno surgido de un proceso basado en la violación del Estado de derecho”.
Ex Presidente anuncia ejército popular
Manuel Zelaya anunció que ayer comenzaría a organizar en la frontera nicaragüense un ejército popular y pacífico con hondureños leales, para tratar de regresar a Honduras.
“Mañana (ayer) empezamos la etapa de capacitación, formación, entrenamiento y vigilancia de este ejército popular y pacífico que necesita Honduras para defender sus derechos”, afirmó Zelaya durante un mitin con 300 seguidores hondureños en la ciudad de El Ocotal, 226 km al norte de Managua.
Los entrenamientos se realizarán en fincas que el depuesto gobernante está buscando en las afueras de El Ocotal para intentar un tercer retorno en los próximos días, con el apoyo de la comunidad internacional.
Zelaya, quien fue desplazado del poder el pasado 28 de junio, instaló en El Ocotal su base de operaciones con el consentimiento -según dijo- del presidente nicaragüense Daniel Ortega.
Afirmó que permanece en Nicaragua en calidad de “huésped” del presidente Ortega, quien le aseguró que no hiciera caso a la oposición política nicaragüense que lo acusa de violar la soberanía con su presencia en la frontera.
